Akayed Ullah, sospechoso del atentado en Nueva York / Foto AFP


El sospechoso del atentado de Nueva York, que causó tres heridos leves el lunes, no era conocido por las fuerzas policiales de Bangladés, anunció la policía de este país.


Un hombre de 27 años originario de Bangladés hizo estallar parcialmente una bomba artesanal, el lunes por la mañana en Manhattan. La deflagración le provocó quemaduras y heridas en el abdomen.


Las autoridades de su país de origen tratan de saber si Akayed Ullah se radicalizó en esta nación pobre del sur de Asia --que ha sufrido atentados yihadistas en los últimos años--, aunque no hallaron elementos al respecto.


"Hasta ahora, su nombre no está en nuestra larga lista de personas radicalizadas o miembros de grupos terroristas, en Bangladéso en el exterior" declaró Sanwar Hosain, alto responsable del contraterrorismo.


El autor del ataque carecía además de antecedentes penales en su país.


Un amigo de la familia de Ullah indicó que el sospechoso se había casado hace dos años, pero que no había llevado a su mujer a Estados Unidos.



Medidas


El presidente Donald Trump dijo que el ataque pone de manifiesto la "urgente necesidad" de que el Congreso apruebe la reforma migratoria.


"Primero y más importante, como lo he dicho desde que anuncié mi candidatura a la presidencia, Estados Unidos debe reformar su permisivo sistema migratorio, que permite a demasiadas personas peligrosas, inadecuadas y con antecedentes entrar a nuestro país", dijo Trump en una declaración.


Agregó que el sospechoso. identificado como Akayed Ullah, había ingresado al país gracias a un permiso de reunificación familiar, un sistema al que el presidente quiere poner fin y que permite a las familias patrocinar a algunos parientes para que puedan ingresar a Estados Unidos.


También se refirió a su controvertida prohibición de que ciudadanos de ocho países --seis de ellos de mayoría musulmana-- entren a Estados Unidos como "un paso adelante para dar garantías a nuestro sistema de inmigración".


Además Trump pidió al Congreso "un aumento del número de funcionarios  de inmigración y aduanas, para mejorar la capacidad de los funcionarios de inmigración para detener y encarcelar, y poner fin al fraude y al abuso en nuestro sistema migratorio".


El presidente reiteró asimismo su llamado a que los condenados por terrorismo reciban "las penas más fuertes permitidas por la ley, incluida la pena de muerte".


Por AFP