Cargando contenido

Las autoridades ambientales reportaron que cuentan con más del 33% de su territorio en áreas protegidas.

Dos nuevas áreas protegidas obtuvo el Huila durante el 2018.
Las áreas protegidas corresponde a más de 612 mil hectáreas.
Cam

Son más de 612 mil hectáreas de tierras las que han sido declaradas por la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) como áreas protegidas y estratégicas de conservación, convirtiendo al Huila como referente de la preservación ambiental. Esta extensión de territorios representan el 33% del área total del territorio huilense.

Cabe recordar que durante el año anterior se logró la declaratoria de nuevas áreas blindadas para el departamento, como el Parque Natural Regional El Dorado y el Distrito Regional de Manejo Integrado Serranía de Peñas Blancas.

Dichas áreas protegidas se suman a los seis Parques Naturales Regionales y al Distrito Regional de Manejo Integrado La Tatacoa, que ya existían en el Huila.

Ver también: Familia de osos fue registrada en el sur del Huila

Todas estas zonas en estricto estado de conservación corresponden a 5 Parques Naturales Nacionales, 7 Parques Naturales Regionales, 2 Distritos Regionales de Manejo Integrado (La Tatacoa y Serranía Peñas Blancas), 28 Parques Naturales Municipales y 114 Reservas Naturales de la Sociedad Civil.

Asimismo, el Huila cuenta con 120 mil hectáreas de páramo, las cuales se encuentran dentro de las áreas protegidas, es decir están blindadas de cualquier intervención del hombre.

Según Carlos Alberto Medina, director de CAM, se ha consolidado una robusta red de áreas protegidas que hoy es de las más importantes a nivel nacional, el 33 por ciento del territorio del departamento del Huila está declarado como zona de reserva.

Ver también: Avistamiento histórico en el Huila de una especie de pato

Dentro de las múltiples labores que adelanta la autoridad ambiental del Huila para la conservación de las áreas protegidas, están la implementación de planes de manejo ambiental, acciones para conservar especies amenazadas como el Oso de Anteojos, Danta de Montaña, Cocodrilo del Magdalena y el Roble Negro.

Esto sumado al fortalecimiento de la educación ambiental en estas áreas, la conformación de grupos comunitarios de monitoreo de fauna silvestre, la compra de predios con fines de conservación y la promoción y reconversión de sistemas productivos como ganadería sostenible, apicultura, ecoturismo y senderismo.

Fuente

Sistema Integrado de Información

Encuentre más contenidos

Fin del contenido