Un reciente informe de Ecopetrol sobre la afectación terrorista a la infraestructura petrolera del país, señala que de 1986 a la fecha, se han derramado cerca de 3.8 millones de barriles.

Según la petrolera, son más de 1.500 los atentados contra el oleoducto Caño Limón Coveñas, un porcentaje importante, por parte del ELN, que en últimos días volvió a atacar esta infraestructura.

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Tan solo el año pasado se perpetraron 62 atentados, por parte de los grupos armados, en especial el ELN. Esta cifra ha ido en aumento, ya que en el 2016 el número de ataques ascendió a 42.

El costo de reparar el oleoducto le ha representado a Ecopetrol recursos por más de $50.000 millones, en el último año.

Alarma


El presidente ejecutivo de Campetrol, Germán Espinosa, indicó ante la nueva oleada de ataques contra la infraestructura que “estamos en un momento crucial para la industria, pues al tiempo en que debemos garantizar la seguridad energética es necesario promover el desarrollo regional sostenible. Para ello es de suma importancia que la infraestructura petrolera pueda operar a plena capacidad y haya un óptimo clima para las inversiones. Los atentados del ELN afectan al medio ambiente, así como las economías locales y regionales. Las consecuencias las pagamos todos los colombianos”.

Según Campetrol, "las acciones perpetradas por el ELN son un retroceso en la construcción de confianza durante los pasados 100 días".

Los técnicos de la petrolera adelantan las labores de reparación de los tramos dañados.