Las organizaciones criminales que surten sus finanzas de acciones como la minería ilegal y el narcotráfico se convertirán en las nuevas amenazas a enfrentar una vez se firme el acuerdo de paz en La Habana, Cuba, según señaló el general retirado Óscar Naranjo, plenipotenciario en la mesa de negociaciones. "Firmando el acuerdo nos vamos a encontrar con unos territorios donde hay fuentes de economía criminal que están destruyendo no solamente parte de nuestro hábitat sino además el poco tejido social que existe en esas zonas de economía criminal", afirmó. Agregó el general (r) Naranjo que si bien los grupos armados hacen parte de los factores que impiden la consolidación de la paz, también lo es, y tal vez con mayor incidencia, los actos de corrupción. "Lo decimos categóricamente cuando nos preguntan qué es lo que en su opinión amenaza más seriamente la posibilidad de construir la paz de los colombianos, nos referimos a los fenómenos de corrupción de orden nacional, regional y local", puntualizó Naranjo. El general destacó finalmente que la terminación del conflicto debe tener como propósito devolverle la tranquilidad y la dignidad a quienes han sufrido en carne propia la guerra.