Cargando contenido

Ahora en vivo

Ahora en vivo

Seleccione la señal de su ciudad

Vicepresidente rechazó amenazas de muerte contra líderes campesinos

A través de una carta abierta a la opinión pública, el vicepresidente Angelino Garzón pidió garantías para los líderes campesinos que realizan actividades sociales en todo el país.

"Los y las representantes de la MIA nacional deben contar con garantías para el ejercicio pleno de sus actividades sociales en defensa del tema agropecuario", aseguró.

Luego de una reunión con los voceros del Movimiento de Integración Agropecuaria (MIA), Garzón sostuvo que los actos violentos y amenazas de muerte contra Olga Quintero y Juan Carlos Quintero, líderes del movimiento campesino en la zona del Catatumbo, no son aceptables y el Gobierno Nacional debe actuar de inmediato.

"Como Vicepresidente de la República condeno los hechos de violencia ocurridos en días pasados contra Olga Quintero y Juan Carlos Quintero del Movimiento de Integración Agropecuaria (MIA) del Catatumbo y otros hechos recientes como las amenazas de muerte y el hostigamiento criminal de algunos grupos armados ilegales contra dirigentes de la MIA nacional", precisó el Vicepresidente.

Por último, Angelino Garzón insistió en que el diálogo entre el Gobierno y los campesinos debe continuar para lograr mayores y mejores acuerdos en lo que respecta a la situación que enfrenta el agro colombiano.

A continuación la carta del Vicepresidente:

Bogotá, 21 de diciembre de 2013

Los y las representantes de la MIA nacional deben contar con garantías para el ejercicio pleno de sus actividades sociales en defensa del tema agropecuario

Como Vicepresidente de la República condeno los hechos de violencia ocurridos en días pasados contra Olga Quintero y Juan Carlos Quintero del Movimiento de Integración Agropecuaria (MIA) del Catatumbo y otros hechos recientes como las amenazas de muerte y el hostigamiento criminal de algunos grupos armados ilegales contra dirigentes de la MIA nacional.

Considero que tales hechos buscan vulnerar la política del diálogo social. Además constituyen una provocación a los campesinos del Catatumbo y un grave atropello contra los derechos humanos. Solicito a la Fiscalía General de la Nación, a la Procuraduría y en general a los órganos de control y de justicia del Estado realizar con agilidad las investigaciones correspondientes y adoptar acciones concretas para encontrar y castigar a los responsables.

Reafirmo enfáticamente mi rechazo a cualquier tipo de estigmatización en contra de los integrantes de la MIA nacional y de los representantes de los campesinos del Catatumbo. Reitero que ellos y ellas deben contar con las garantías correspondientes para el ejercicio de sus actividades por parte de todas las autoridades del Estado, incluyendo las autoridades militares y de policía.

Así mismo, hago un llamado a continuar el diálogo entre el Gobierno y los representantes de la MIA con el convencimiento de que este diálogo debe permitir acuerdos y consensos. Además, contemplar la posibilidad de que las peticiones presentadas al Gobierno Nacional por parte de la MIA se integren al debate del Pacto Nacional Agrario.

Igualmente, expreso mi compromiso de realizar una audiencia pública sobre protesta social y derechos humanos el día 30 de enero de 2014 para avanzar en un diálogo franco sobre estos temas, con participación de representantes de la sociedad civil, del Estado colombiano y de la comunidad internacional.