President of the Hellenic Olympic Committee Spyros Kapralos (L) passes the Olympic flame torch to Rio 2016 organising committee president Carlos Nuzman during the handover ceremony at Panathinean stadium in Athens, on April 27, 2016. Greece on April 27 handed over to Brazilian officials the Olympic flame of the Rio Games as the 100-day countdown to the August 5 opening ceremony begins. / AFP PHOTO / LOUISA GOULIAMAKI



Encendida en la antigua Olimpia hace unos días, la llama olímpica pasó a manos de Brasil este miércoles en Atenas, primera etapa de un largo periplo que continuará en Suiza antes de llegar de Brasilia el 3 de mayo para empezar a recorrer el país que albergará los Juegos.

El presidente del Comité Olímpico Griego Spyros Kapralos entregó la llama al presidente del comité organizador de los Juegos de Rio Carlos Nuzman, en una ceremonia en el estadio de mármol de Atenas, escenario de los primeros Juegos Olímpicos modernos en 1896.

Kapralos invitó "a los queridos amigos de Brasil" a llevar la llama "a su bello país".

"Brasil espera la llama con excitación y pasión", respondió Nuzman, prometiendo unos Juegos llenos de "música, poesía y amor".

Antes de llegar a Brasil el 3 de mayo, la llama hará una parada en Suiza, país donde tiene su sede el Comité Olímpico Internacional (COI).

El viernes será presentada en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Ginebra, antes de llegar al Museo Olímpico de Lausana por la tarde, a través del lago Leman.

Durante dos días, el sábado y el domingo, la antorcha brillará en la entrada del Museo Olímpico, frente al fuego olímpico que está de manera permanente en el lugar, junto a la estatua del barón Pierre de Coubertin, el creador de los Juegos modernos.

La llama, que no había viajado a Lausana desde los Juegos de Atenas 2004, pondrá rumbo a Brasil el lunes.

En Brasil, la antorcha tendrá un largo periplo hasta que el 5 de agosto entre en el estadio de Maracaná, después de un recorrido con 12.000 relevistas. Todo ello en un país que atraviesa una grave crisis política y social, con la presidenta Dilma Rousseff amenaza de destitución.

Tomado de AFP