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El camerunés derrotó este fin de semana a Alistair Overeem y Dana White lo calificó como una "estrella de rock". Pero detrás de esa masa de músculos hay una historia de sacrifico y superación que cautivó a los amantes del deporte. A los 31 años Francis Ngannou está a un paso de convertirse en el primer africano en alcanzar la cima de UFC, la empresa de artes marciales mixtas más espectacular del planeta. El moreno de casi 120 kilos y 1,96 metros noqueó este fin de semana al holandés Alistair Overeem y alcanzó su sexta victoria en igual cantidad de presentaciones. Su rival había amenazado con ganar la batalla en el segundo asalto, pero para eso "deberás sobrevivir al primero", había sostenido el camerunés, reseñó Infobae. Tenía 22 años y su vida consistía desde hacía 10 años en picar rocas para abrir caminos en las colinas de su pueblo. "Me negaba a creer que eso era lo mejor para mí. Sabía que había algo más", contó en The Players Tribune. Además, había abandonado la escuela por problemas económicos y debía trabajar para poder comer. En 2007, la historia de 300 espartanos que le hicieron frente a los ejércitos más poderosos del mundo impactó al cine mundial con un mensaje inspiracional que llegó al corazón de Ngannou: "Nada volvería a ser igual para mí después de eso". Con el alma espartana en su robusto cuerpo, el moreno comenzó a ahorrar cada centavo hasta poder comprar un boleto que lo deposite en la capital de Francia: "No el París de que se ve en las películas. No la comida. No el romance. No el cielo". El camerunés llegó a Europa y durante tres meses durmió en las calles de la ciudad del amor abrigándose con diarios. [imagewp:427512] Captura Youtube "Tenía 26 años y seguía sin tener nada. Estaba en un lugar en donde no conocía a nadie. Los obstáculos eran incluso mayores que los que tenía en Camerún. Pero ahora algo era diferente". Consiguió un empleo nocturno como seguridad de una discoteca que no le exigía más que tener un torso bien fornido. Con el correr de los días entabló una amistad con el dueño de un gimnasio quien le permitió entrenar de forma gratuita. Allí comenzó a practicar boxeo imitando los movimientos de su ídolo, Mike Tyson. "Solía mirar videos de las mejores peleas de Mike Tyson en Youtube, ya que era demasiado joven para haberlo visto en su mejor momento. Observaba y me maravillaba su velocidad y fuerza, y siempre intentaba ver qué podía aprender de la forma en que se movía. Incluso si la calidad de los videos no era tan buena". Ferdinan, dueño del gimnasio, le dio el consejo que necesitaba: el dinero no estaba en el boxeo, sino en las artes marciales mixtas. Así que comenzó a pelear hasta que en diciembre de 2015 tuvo su debut en UFC, cuando venció al brasileño Luis Henrique en Orlando, Florida, Estados Unidos. Desde entonces sólo ha acumulado victorias y ahora va por el título de los pesados. El dueño de UFC lo definió como una "estrella de rock", pero él prefiere ser una figura de la pantalla grande para un público más definido: "Quiero ser la película que inspire a mi familia". "Vengo de la nada. Trabajé todos los días para llegar a donde estoy, pero sé que hay tantos otros que nunca serán tan afortunados como yo, que nunca podrán llegar tan lejos como he llegado. El éxito para mí sería un éxito para ellos (mi familia), y ahora estoy obsesionado con eso".