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Las finales se jugarán a partido único, por primera vez.

Alejandro Domínguez, presidente de Conmebol
Alejandro Domínguez, presidente de Conmebol
AFP

Tras la elección de la Conmebol, que determinó que las finales de los certámenes continentales se jueguen a partido único, situación que se dará por primera vez en 2019, el ente regional, encargado de elegir las sedes para los partidos definitivos de cada una de las competiciones, ya tendría definidos los estadios en los que se disputarán tanto la final de la Copa Libertadores, como la final de la Copa Sudamericana, en 2020.  

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Se tratan del estadio Jornalista Mario Filho (Maracaná) de Río de Janeiro, donde se jugará la final de la Libertadores, y del estadio Mario Alberto Kempes, ubicado en la ciudad argentina de Córdoba y en el que se disputará la final de la Copa Sudamericana.

El Maracaná, templo del fútbol brasilero, que ha albergado varios de los partidos más importantes del fútbol latinoamericano y mundial en los últimos años, será la sede para la final de la Libertadores, mientras que el Kempes, un estadio con historia en Argentina, recibirá a los finalistas de la Copa Sudamericana.

La decisión, en la que también se analizaron las posibilidades de vincular a estadios de Perú o Uruguay, terminó beneficiando a argentinos y brasileros, quienes tienen varios de los mejores escenarios de la actualidad. Asimismo, vale la pena destacar que el gesto se convierte en otra muestra de que la disputa entre la AFA y la Conmebol, tras lo ocurrido en la Copa América de Brasil, ya quedó zanjado.

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En 2019 la sede para la final de la Copa Libertadores será el estadio Nacional de Chile, mientras que la final de la Copa Sudamericana se disputará en el estadio General Pablo Rojas, ubicado en Asunción de Paraguay. 

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Antena 2

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