Cargando contenido

Ahora en vivo

Ahora en vivo

Seleccione la señal de su ciudad

Juan Román Riquelme y Lionel Messi
Juan Román Riquelme y Lionel Messi, en 2007
AFP

La gloria no es un destino para todos, porque es esquiva, rastrera y escurridiza. Sin embargo, existen ciertos hombres, que nacen para conquistarlo todo, como Lionel Messi y Juan Román Riquelme, quienes asoman su cabeza en la multitud, como para iluminar el camino con la luz de su talento y pasmar al mundo al menos por un instante con la potencia de su fútbol.

Riquelme nació en 1978, en San Fernando, y Messi, en 1987, en Rosario. Los dos coinciden en algo: nacieron el mismo día, 24 de junio, pero con nueve años de diferencia. Lionel cumple 32 y Riquelme, 41.

¿Quién no ha encontrado un instante de reposo por alguna de las innumerables jugadas de Messi o le ha bastado ver cómo le quiebra la cadera a Boateng en aquella seminal de la Champions contra el Bayern del año 2015  para que se le escape una ligera sonrisa? El más ‘argentino de todos los argentinos’, que paradójicamente casi no ha vivido en la Argentina y que a pesar de toda su gloría tiene llena de telarañas y polvo la estantería de trofeos su selección, cumple años hoy, en medio de esa  frustración.

Lea también: Dani Alves le dice adiós al PSG

Por otra parte, Riquelme, algo más hablador, más polémico, presuntuoso, siempre dejó atónito al mundo con sus tiros libres, con su técnica desbordada, con ese liderazgo férreo que le permitió ganarle con Boca una Copa Intercontinental al Real Madrid, con marcador de 2-1 en el año 2000, proeza que parecía impensable, pero que para Riquelme no, porque para él lo imposible siempre era la derrota.   

Sin embargo, también ha cometido sus errores, como cuando, en entrevista con Fox Sport , después de la derrota de Boca Juniors con River Plate en la final de la Copa Libertadores, criticó a Juan Fernando Quintero: "Quintero vuelve a patear y no la mete nunca más donde la metió el otro día". 

Y Messi, por su parte, fue envuelto en un escándalo al ser ser investigado por evasión fiscal en España, en un proceso que aún sigue adelante.

Lea también: David Ospina y la carta falsa de despedida que supuestamente le escribió a su padre.

Sin embargo, a estos dos se les perdona todo y más en su cumpleaños, porque estos dos fuera de serie pueden hacer y decir lo que quieran pues poseen un ejército de seguidores enardecidos que se irían con ellos hasta muerte, sin pensarlo mucho, porque el fútbol es pasional, loco; como dijo Jorge Valdano ,“El fútbol es la cosa más importante de las menos importantes”.

Para Lionel Messi, con 37 títulos en su carrera, entre Ligas, Supercopas de España, Copas del Rey, Champions League y Mundiales de Clubes, seguramente  su cumpleaños número 32 será un motivo para mirar hacia atrás y sonreír por el deber cumplido, sabiendo que a pesar de su larga carrera, de más de 600 goles con el FC Barcelona, su fútbol aún no muestra evidencias de deterioro.

Para Riquelme, sus 15 títulos, entre Copas Libertadores, Torneos Clausura y la Copa Intercontinental, su legado memorable es una ratificación de su legendario estilo de juego, que lo hizo uno de los mediocampistas más completos de todo el mundo por su  inteligencia del campo basada en la técnica y la visión del juego, la cual es poco común en el fútbol de hoy donde parece primar más las capacidades físicas.

Riquelme ya mira los partidos desde las tribunas y los trofeo con las nostalgia de los años memorables que se fueron y que jamás volverán, La Pulga aún juega, pero el tiempo le respira en la nuca, como diciéndole que el fútbol es efímero, rápido, incoherente. Pero en últimas, ambos se convirtieron, al menos, en dos de los argentinos más memorables.
        

Fuente

Sistema Integrado Digital

Encuentre más contenidos

Fin del contenido.