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Zinedine Zidane, Real Madrid
Zinedine Zidane, técnico del Real Madrid, antes del clásico ante Barcelona.
AFP

Zinedine Zidane, técnico del Real Madrid, mostró incertidumbre al ser preguntado sobre su continuidad en el banquillo tras la eliminación en dieciseisavos de la Copa del Rey ante un equipo de Segunda B como el Alcoyano, y dijo que "a ver lo que pasa estos días", esperando noticias de las altas esferas del club.

"Cuando se pierde siempre hay cosas que se hablan pero asumo la responsabilidad y pasará lo que va a pasar. Estoy tranquilo. Cuando estamos en el campo los jugadores quieren ganar el partido, lo intentan, pero a veces pasan cosas diferentes. Hay que asumirlo y vamos a ver lo que pasa en estos días", afirmó tras ser preguntado si teme por su futuro.

El técnico francés asumió toda la responsabilidad de la eliminación de una Copa del Rey que es el único título que no ha conquistado en el Real Madrid.

"Soy yo el entrenador, la responsabilidad es mía y la voy a asumir como siempre. Los jugadores lo han intentado y si metemos el segundo gol es otro partido. También hay un portero que ha hecho tres paradas y el segundo gol no ha querido entrar. La responsabilidad la tengo yo, los jugadores lo han intentado y estamos fuera", manifestó. 

En ningún momento dejó ningún reproche a sus futbolistas el técnico madridista en su análisis de partido y únicamente lamentó el fallo del brasileño Vinicius en la acción más clara para haber firmado un 0-2 que habría sentenciado la eliminatoria.

"Los jugadores lo han dado todo en el campo, hemos tenido ocasiones para meter el segundo gol y cuando no lo metes en una falta puede pasar lo que nos ha pasado. Con 1-1 fue un partido diferente y nos ha costado. Es un momento difícil, estamos fuera de la Copa, había que hacer otra cosa y no lo hicimos, pero los jugadores lo han intentado", defendió.

Se resistió a admitir Zidane que lo vivido fue vergonzoso y se apoyó en el trabajo para buscar una reacción inmediata. "Esto es el fútbol, son cosas difíciles porque es un Segunda B y tenemos que ganar el partido, pero al final no ha salido. No es una vergüenza, son cosas que pasan en una carrera de un futbolista. Asumo la responsabilidad totalmente y vamos a seguir trabajando. No nos vamos a volver locos".

El técnico piensa que su mensaje sigue llegando al vestuario y que no es la causa de la crisis de resultados y la irregularidad de esta temporada. "Creo que siguen creyendo, trabajamos y lo intentamos. Hemos hecho cosas buenas, últimamente menos. Estamos con la Liga y la Champions, tenemos que concentrarnos porque se pueden hacer cosas. Hay que preguntar a los jugadores si les llega el mensaje, yo creo que sí y estamos en el mismo barco".

Fuente

EFE

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