Pedro Causil, una historia que comenzó en San Andrés y terminó en los Juegos Olímpicos de Invierno de Pieonchang.

Pedro Causil AFP
Pedro Causil en Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang en Corea del Sur.
Foto: AFP

“La historia mía es muy larga, comienza en San Andrés donde no había un escenario para practicar el patinaje y me tocó radicarme en Cartagena y de allí a Medellín, donde hice todo el proceso del patinaje de carreras, con mundiales y títulos incluidos”.

Así comenzó Pedro Causil el diálogo con Noticias RCN, deportista que representó a Colombia en los pasados Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang en Corea del Sur, logrando ubicarse en la casilla 20 de la final de los 500 metros, una de sus distancias preferidas.

En torno a las diferencias que encontró entre el patinaje de carreras y el de hielo, Causil explicó que son varias.

“En el patinaje de carreras se corre en grupo y hay que tener la habilidad para manejarse con muchos competidores, mientras en el hielo se maneja más por las marcas, entonces hay que estar siempre en una gran condición. Segundo, se corre diferente porque las cuchillas de los patines son muy complicadas de manejar sobre la pista. Yo no termino de entender bien el tema, pero las ganas han sido más grandes y el sacrificio ha valido la pena”.

El pasar del patinaje de carreras al de hielo es casi una aventura que Causil emprendió sólo en Holanda en 2015; y un tiempo después la Federación, viendo sus ganas, decidió ayudarle para hacer más llevadero el aprendizaje y aprovechó para agradecer todo lo que han hecho por él.

El proceso continuó, pero ahora en Salt Lake City, lugar donde la federación montó su campo de concentración pensando en los Olímpicos, por las instalaciones, los entrenadores y el poder tener carreras con deportistas de alta competencia.

Además, Causil expresó que aquello que más lo motivo intentar pasar del confort del patinaje de carreras, donde fue campeón del mundo, a iniciar prácticamente de cero, fue demostrarse a si mismo que podía mejorar, hasta llegar a competir en unos Olímpicos de Invierno.

“Realmente no se qué hubiera pasado si hubiera visto en mi casa los juegos sabiendo que podía haber estado allí. Fue una meta que me propuse y lo logré. Ojalá otros compañeros emprendan el mismo camino con miras a Pekín 2022".

Hablando de las diferencias de edad de las dos modalidades, el sanandresano acotó que el patinaje sobre hielo tiene deportistas con 30 o 31 años en  un alto nivel, situación que no sucede en el de carreras, donde el cambio generacional es mucho más rápido, sobre todo en Colombia donde salen tantos patinadores.

“Lo que más me ha hecho falta es la aguadepanela con limón porque yo crecí tomado aguadepanelita, pero eso hace parte del cambio, porque en Colombia uno es muy consentido,  todo le hacen, le tienen, en cambio aquí se vuelve uno más independiente, aprende a cocinar y a hacer todas las cosas solo. Eso es lo bueno, era un reto y había que cumplirlo”.

Finalmente, reiteró que ahora se tendrán que sentar a diseñar el plan para los próximos juegos, donde no sólo espera poder participar, sino ganar una medalla que sería cerrar con broche de oro una aventura que comenzó solo y que hoy agradece a la Federación por el apoyo.

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