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La ronda ibérica en su séptima etapa ha tenido grandes movimientos y emociones respecto a las carreras de otras ediciones.

Nairo Quintana y Rigoberto Urán, ciclistas colombianos
Nairo Quintana y Rigoberto Urán, ciclistas colombianos
AFP - Education First

Con el primer tercio de carrera ya cumplido, la Vuelta 2019 se ha cobrado un alto precio en forma de percances extradeportivos que han mermado la calidad del pelotón y también las estrategias que pudieran plantearse en el futuro.

En esta primera semana de camino, la carrera ha perdido a dos ciclistas como el colombiano Rigoberto Urán (EF Education First) y el holandés Steven Kruijswijk (Jumbo-Visma). Dos hombres a los que casi todos veían muy cerca de estar metidos en la pelea por el maillot rojo antes de dar las primeras pedaladas y que ahora intentan restañar sus heridas.

Víctimas de sendas caídas, el colombiano dejó la carrera antes de acabar la sexta etapa en Ares del Maestrat, y el holandés, que venía de subir al podio en el tercer puesto el pasado mes de julio en el Tour de Francia, también se fue más que dolorido a su casa un par de días antes.

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Más de uno empieza a sentir que esta 74ª Vuelta la ha comenzado con el pie cambiado y va a tener muy complicado poder enderezar el rumbo, o al menos maquillarlo. Los grandes damnificados de todos estos avatares, sin ninguna duda, son los estadounidenses del EF Education First, que de una tacada se han quedado sin tres de sus ocho componentes.

El lamento de su director de equipo, el español Juanma Gárate, no podía ser más elocuente tras saber que Urán y Carthy se habían retirado con rotura de clavícula y Tejay Van Gardaren se cayó y abandonó menos de 24 horas después. "Estamos teniendo muy mala suerte en esta Vuelta", dijo.

Todo ello antes de saber que las heridas de Urán revisten más gravedad de la inicialmente observada e iba a tener que ser ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos de un hospital en Barcelona con un pulmón también afectado por esa caída.

La gran hecatombe para la carrera se produjo en la sexta etapa, disputada entre la turolense Mora de Rubielos y Ares del Maestrat (Castellón). Una caída en efecto dominó dejó fuera de combate a cinco ciclistas, y un sexto en otra caída, Van Gardaren. Tres de ellos del EF Education First.

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Aunque este tipo de caídas son habituales en carrera, lo que es bastante más excepcional es que se produzcan tantas lesiones de importancia y además entre los afectados estén varios de los hombres llamados a estar peleando por los puestos altos de la clasificación general.

Como el irlandés Nicolas Roche (Sunweb), líder de la carrera entre la segunda y cuarta etapas, que aspiraba a mejorar el quinto puesto en la general final que logró en 2013 en esta carrera. También estaba Rigoberto Urán, un habitual las últimas temporadas en el top-10 de Vuelta, Giro y Tour. Ambos ya estaban asentados entre los diez mejores y aspiraban a mantenerse en esa posición con el transcurso de las etapas.

Varios eran los equipos que partieron en la contrarreloj de Torrevieja (Alicante) con la vitola de ser calificados como seguros grandes protagonistas de la carrera.

Entre ellos el Jumbo-Visma de Kruijswijk y el esloveno Primoz Roglic; el EF Education First de Urán, el prometedor británico Hugh Carthy o el joven colombiano Sergio Higuita, de los que dos de ellos ya están fuera de carrera y el tercero anda tocado.

El mal de ojo en esta edición ya comenzó a las primeras de cambio y con menos de una decena de kilómetros consumidos. Ese primer día con la caída colectiva de todos los componentes del Jumbo-Visma y el UAE Emirates del italiano Fabio Aru y el diamante esloveno Tadej Pogacar, saltaron unas cuantas alarmas.

Los Jumbo-Visma, que aspiraban a hacerse con el maillot rojo para Roglic, se dejaron algo más de un minuto y como secuela perdieron tres días después a Kruijswijk.

En principio, el UAE Emirates no sufrió daños tan aparentes como los Jumbo, aunque Aru, que buscaba confirmar en la carrera que ganó en 2015 que ha superado los problemas físicos que le han lastrado los últimos meses, arrastra algún problema físico que no termina de superar y que habrá que ver hasta qué punto le limita.

Deportivamente, estos primeros siete días los gallos principales se han tanteado buscando las debilidades de los adversarios y en Mas de la Costa han dejado claro que, salvo sorpresa mayúscula, la Vuelta va a ser cosa de cuatro: Miguel Ángel López (Astana), Primoz Roglic (Jumbo-Visma) y Alejandro Valverde y Nairo Quintana (Movistar).

Previamente cedieron "gentilmente" las etapas del Observatorio Astronómico de Javalambre y la de Ares del Maestrat.

El colombiano Miguel Ángel López se ha convertido en un líder de quita y pon. Ha dejado escapar por dos veces su efímero liderato de un día, para volver a recuperarlo en otras tantas ocasiones. De tierras castellonenses sale como líder. Queda por ver por cuántos días.

"Todavía queda mucha vuelta por delante. No pasa nada. No estoy feliz por haber perdido el maillot rojo, pero tampoco estoy de mal gusto", dijo tras dejar escapar un jersey rojo que se adjudicó en la contrarreloj de Torrevieja, cedió en Calpe, recuperó en el Pico del Buitre turolense y un día después pasó al belga Dylan Teuns (Bahrain Merida).

En Mas de la Costa el jersey rojo hizo el camino de retorno, como si recuperara su capa, a la espalda de Superman López, pero la criptonita la tienen por detrás Roglic, Valverde y Quintana, y están dispuestos a usarla.

Fuente

EFE

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