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El delantero uruguayo del Barcelona Luis Suárez reconoció que temió que el equipo azulgrana perdiera su interés por él, tras el mordisco al defensa italiano Giorgio Chiellini, que le supuso una suspensión de cuatro meses sin jugar al fútbol en 2014.

"Sí (pensé que se podía caer la operación) porque era todo, aparte de estar pensando en el Mundial, pudiendo cumplir mi sueño que era venir acá al Barça, se me había ido todo por la borda", dijo Suárez en una entrevista hecha por su compañero Gerard Piqué en la web "The players tribune".

Suárez cumplió una dura sanción de nueve partidos oficiales sin jugar con su selección y cuatro meses sin poder jugar al fútbol tras morder a Chiellini en el partido del Mundial de Brasil-2014, que Uruguay ganó 1-0 a Italia logrando el pase a octavos del torneo.

"Mismo estando antes de que me echaran del Mundial ahí es cuando hablo con Zubi (entonces director deportivo azulgrana) y con el presidente (Josep Maria Bartomeu) diciéndome que me quedara tranquilo que el Barça igual me quería", relató el artillero uruguayo.

"No tengo problema en decir que lloré porque me estuvieran aceptando y yo pasando por lo que pasé, era complicado confiar en mí y en eso el Barça se ha portado espectacular conmigo y siempre le voy a estar agradecido", añadió el atacante uruguayo.

Suárez se ha convertido en una pieza fundamental del ataque del equipo azulgrana junto al argentino Leo Messi con el que forma una dupla letal.

Ambos comandan la tabla de goleadores ligueros en España con 17 goles para Messi y 13 para Suárez.

Por AFP