Los colombianos Rigoberto Urán (a 1 minuto 59 segundos de Nibali) y Esteban Chaves (a 1 minuto 35 segundos del italiano) fueron los mayores damnificados del día. Especialmente sangrante fue el resultado de Urán, un especialista en la lucha contra el crono, que perdió casi dos minutos con Nibali y más de cuatro con Roglic. La lluvia fue protagonista en la contrarreloj de Chianti, ganada este domingo por el esloveno Primoz Roglic, y en la que el italiano Gianluca Brambilla logró conservar por un segundo la 'maglia rosa' al término de la 9ª etapa del Giro de Italia. Brambilla, vencedor la víspera en Arezzo, conservó por un segundo el liderato en la clasificación general, por delante de su compañero de equipo, el luxemburgués Bob Jungels, al término de esta etapa que vivió unas condiciones climáticas variables, en la que la lluvia en la parte final provocó varias caídas. Los primeros corredores en salir se beneficiaron de una carretera seca, mientras que los mejor colocados en la general tuvieron que aminorar la marcha para evitar el riesgo de caídas. Los tres grandes favoritos al Giro, los españoles Mikel Landa y Alejandro Valverde, y el italiano Vincenzo Nibali, finalizaron sin diferencias reseñables, separados por apenas una decena de segundos, al igual que el holandés Steven Kruijswijk. De los tres tenores que dirimirán en los Dolomitas y en los Alpes quién llega de vestido de rosa a Turín, el que ofreció mejores sensaciones fue Mikel Landa, a priori el peor dotado para la especialidad, pero que sólo perdió 7 segundos respecto a Nibali, pese a que la víspera se había mostrado cautelosos respecto a sus posibilidades. El corredor vasco, tercero del Giro-2015, había perdido cuatro minutos el año pasado en la crono respecto al futuro ganador de la general, su compatriota Alberto Contador. "El tiempo de Landa es excepcional", estimó Giuseppe Martinelli, director deportivo de Nibali, no obstante satisfecho con la actuación de su corredor. "Las sensaciones fueron buenas pero tuve cuidado para no tomar riesgos. Sentí en varias ocasiones deslizarse la rueda trasera", declaró por su parte el 'Tiburón' Nibali. Bajo la persistente lluvia que convirtió el asfalto en una pista de hielo, el ruso Ilnur Zakarin, segundo en la general antes del inicio de la etapa, en Radda, se fue al suelo en dos ocasiones, y cedió en línea de meta más de un minuto y medio respecto a Nibali. Su calvario comenzó con una primera caída que le obligó a cambiar la bicicleta, y volvió a besar el asfalto en una curva situada a sólo 250 metros de meta. El austríaco Matthias Brändle obtuvo el segundo mejor tiempo de la crono, a 10 segundos de Roglic, mientras que el noruego Vegard Laengen, llegó a 20 segundos de retraso. El esloveno, de 26 años, que procede del mundo de los saltos de esquí, disputa su primera temporada en un equipo de élite. Ya en la crono de la etapa prólogo dio muestra de sus condiciones firmando el mismo tiempo que el ganador de la etapa, el holandés Tom Dumoulin. "Tuve mala suerte en Apeldoorn. Aquí soy un hombre afortunado por haber rodado sobre seco", declaró Roglic, que disputó este domingo su primera crono de más de 10 kilómetros. Brambilla, también terminó la etapa con una sonrisa. El lombardo conservó su posición por un segundo, por delante de su compañero de equipo, el luxemburgués Bob Jungels. El italiano pasará vestido de rosa la jornada de descanso del lunes en Florencia. "El Giro es muy largo y puede pasar de todo, pero no se me sube a la cabeza, estoy sereno", confesó el líder de la general. Una ciudad donde no estará el suizo Fabián Cancellara, quien pese a su meritorio cuarto puesto en la etapa, anunció su abandono del Giro por el proceso febril que sufre desde el inicio de la 'Corsa Rosa'. "Sabía que era mi última etapa, lo di todo", confesó el cuatro veces campeón del mundo de contrarreloj. Por: AFP