Foto tomada de AFP

El Manchester City, impulsado por Kevin De Bruyne e Ilkay Gündogan, se vengó este martes de la goleada de hace dos semanas en el Camp Nou y derrotó con contundencia al Barcelona (3-1) para allanar su pase a octavos de final de la Liga de Campeones y aplazar la clasificación azulgrana. Después de un trabajado espectáculo pirotécnico y tras la ya tradicional pitada al himno de la Champions por parte de la grada del Etihad, arrancó el encuentro, el duelo estrella de la cuarta jornada de la máxima competición continental. Sabían los locales de la importancia de sumar los tres puntos ante un equipo al que no habían ganado nunca en cinco partidos de Champions para no complicarse el pase a la siguiente ronda. El portugués André Gomes fue el elegido por Luis Enrique para ocupar la plaza del lesionado Andrés Iniesta en la medular, mientras que Sergio Busquets regresó a la titular después de descansar ante el Granada el fin de semana. Pep Guardiola, por su parte, hizo dos modificaciones con respecto al equipo que fue goleado hace dos semanas en el Camp Nou (4-0): Caballero entró por la sanción de Claudio Bravo y Sergio Agüero, incomprensiblemente suplente en Barcelona, fue la referencia arriba de los ingleses, relegando al banquillo a Nolito. Fue un encuentro de ritmo alto, típicamente inglés, con el City presionando valientemente muy arriba la salida de balón e intentando mover la redonda con Silva y Gündogan en el centro del campo. Aunque en los instantes iniciales sufrieron las internadas de Sterling en la banda de Digne, los de Luis Enrique se cerraban muy bien atrás e intentaban buscar una salida rápida con Messi, Suárez y Neymar arriba. La afición local, siempre crítica con las actuaciones arbitrales en los encuentros frente al Barça, tuvo motivos para enfadarse todavía más cuando a los diez minutos el referí obvió un penalti de Umtiti sobre Sterling y mostró amarilla al inglés por exagerar la caída. El incendiado Etihad dedicó una sonora pitada al colegiado húngaro Viktor Kassai mientras Guardiola, tapándose la boca, le recriminaba al cuarto árbitro la decisión de su colega. A los 21 minutos, Messi, de quien no había habido noticias hasta ese momento, decidió aparecer, y en un contragolpe de libro puso por delante a los suyos. Una contra magníficamente bien llevada por Neymar y mal defendida por los de Guardiola la culminó el crack argentino con la zurda ante la tímida salida de Caballero. Quinto tanto en sus cinco partidos frente al City para inaugurar el electrónico cuando mejor estaban los locales. Al filo de la media hora, con el City anestesiado por el gol de Leo, estuvo cerca el Barça de abrir brecha después de que Neymar hiciera una buena diagonal, se plantara solo ante Stones y lanzara un disparo a la escuadra que despejó Caballero a saque de esquina. Los de Pep acusaron en exceso el tanto visitante y no conseguían salir de su área. Sin embargo, del posible 0-2 se llegó rápidamente al 1-1. A falta de seis minutos para el descanso, un error de Sergi Roberto en la salida dejó a la defensa vendida, y Agüero abrió a la derecha, donde Sterling la puso de primeras al área pequeña y Gündogan remachó a placer para iniciar la remontada del City. Fernandinho estuvo a escasos centímetros de poner por delante a los suyos después de robar un balón en el centro del campo y montar una contra que él mismo culminó, aunque su disparo se marchó demasiado cruzado. La tónica no sólo se mantuvo en el arranque del segundo tiempo, sino que se incrementó: a los pocos minutos Sterling no pudo aprovechar el enésimo fallo en la salida de balón del equipo de Luis Enrique y su disparo tras un mal control en el área se marchó al lateral de la red. No perdonó el City en la siguiente jugada: Sergio derribó por detrás a Silva en el balcón del área y el libre directo posterior lo mandó al fondo de las mallas De Bruyne, culminando la remontada local. Seguían acumulando ocasiones los ingleses ante la pasividad de un Barcelona dormido. Primero una falta desde la derecha de De Bruyne no encontró rematador y, en el 67, no llegó por milímetros el propio internacional belga a un preciso centro desde la izquierda de Kolarov. Pero si algo tiene este Barcelona es que de media ocasión saca una, y con el City volcado sobre la meta de Ter Stegen estuvo cerca de igualar la contienda. Un mal pase atrás de Stones lo recogió Suárez, que se quitó de encima a Otamendi y puso el balón atrás a André Gomes, quien soltó un zapatazo con la zurda que escupió el travesaño. Ese arreón azulgrana fue un mero espejismo, puesto que el City no cesó en busca de un tercer tanto que diera tranquilidad y dejara sentenciado el choque. Y éste llegó a falta de un cuarto de hora, cuando De Bruyne -excelso hoy- abrió a la derecha, Jesús Navas puso el balón al punto de penalti y Gündogan, tras un fallo de Agüero, lo empujó al fondo de la red. Dio Luis Enrique entrada a Rafinha en busca de una reacción, pero el marcador no se volvió a mover y las incrédulas gradas del Etihad celebraron, entre cánticos a viva voz del 'Blue Moon', el himno oficioso de City, el primer triunfo de su equipo sobre el Barcelona en seis partidos y el paso de gigante dado hacia los octavos. El otro juego del grupo terminó en empate El Borussia Mönchengladbach, jugando con un hombre menos el último cuarto de hora por expulsión de Julian Korb, logró salvar un empate a un gol en casa ante el Celtic, que en la etapa final tuvo todo para resolver el compromiso. Al comienzo las cosas se vieron bien para el Gladbach, que logró controlar el partido durante el primer cuarto hora, generando llegadas ante todo por la banda derecha a través de Thorgan Hazard pero sin llegar a tener en esa fase claras posibilidades de gol. Curiosamente, la primera ocasión clara se produjo cuando el Celtic se había logrado sacudir de ese dominio inicial de los alemanes y llegó en una jugada de contragolpe en el minuto 20. Hazard le metió un balón al área a Ströbl quien remató de media vuelta pero justo al cuerpo del portero Gordon. En el 24 llegó una gran ocasión para el Celtic con un remate desde fuera el área de Scott Sinclair que pegó en el poste. El partido estaba emparejado y el Gladbach empezaba a mostrar algunos síntomas de inseguridad cuando logró cobrar ventaja. La jugada la inició Christoph Kramer con un pase a Hazar que ganó la línea de fondo y lanzó un centro que Lars Stindl aprovechó con un remate desde el centro del área que se fue al fondo de la red. En la segunda parte, el Gladbach tuvo un par de buenas ocasiones para sentenciar el compromiso, la más clara un remate al travesaño de André Hahn en el minuto 65, Todo apuntaba a una victoria del Gladbach cuando Korb derribó a Dembelé en el área. El árbitro pitó penalti, Dembelé marcó sin problemas, y expulsó a Korb con roja directa con lo que en el último cuarto de hora se vio un partido completamente distinto. El Celtic tuvo la pelota, la puso en la mitad del Gladbach y en el 88 tuvo ocasión de definir el compromiso por intermedio de McGregor que remató desviado estando sólo ante Yann Sommer. El punto le sirve un poco más al Gladbach en la lucha por el tercer lugar y la clasificación a la Liga Europa, partiendo de la base que es probable que los dos equipos pierdan en las próximas jornadas ante el Barcelona y el Manchester City. Tomado de EFE