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Foto AFP



El gran evento deportivo en Estados Unidos, el Super Bowl, este año, en la 52 edición, tendrá de protagonistas a los Patriots de Nueva Inglaterra con su mariscal estelar Tom Brady, como campeones defensores, frente a los Eagles de Filadelfia, que con su pasador reserva, Nick Foles, buscan su primer título.

Ambos equipos completaron una temporada brillante con marca de 13-3 y dos victorias más en la postemporada que les dejó campeones de las Conferencias Americana (AFC) y Nacional (NFC), respectivamente.

Los Patriots, que llegan por décima vez a la gran final en 32 temporadas, novena en las últimas 21, y la segunda consecutiva, parten como favoritos a revalidar el título y conseguir lo que seria su sexto trofeo Vince Lombardi, y en todos teniendo como estrellas a Brady, de 40 años, y al entrenador en jefe Bill Belichick, de 65.

Ambos, con cinco títulos desde el 2002 (5-2), cuando ganaron el primero en Nueva Orleans -edición 36-, con el apoyo del millonario dueño del equipo, Robert Kraft, han construido la nueva dinastía del Siglo XXI (5-4) en la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL).

Desde que Belichick, ganador de siete Super Bowls, incluidos cinco con los Patriots, se hizo cargo del equipo (2000) y seleccionó a Brady (sexta ronda, número 199), ambos han batido todas las marcas en la historia de la NFL, y un triunfo más ante los Eagles los pondrá en la cima de la inmortalidad.

Belichick, el entrenador que nunca sonríe, pero que conoce mejor que nadie como sacarle lo mejor a todos los jugadores, buscará el domingo su octavo título del Super Bowl --dos como coordinador defensivo--, y Brady, el pasador de la eterna juventud, el sexto.

Enfrente tendrán a un rival como los Eagles, que llegan a su tercer Super Bowl en la historia del equipo, sin que hayan podido ganar todavía un solo título, y con Foles, reserva, dado que su gran estrella, el pasador Carson Wentz está lesionado desde el pasado diciembre, dos partidos antes que concluyese la temporada regular.

A diferencia de Brady, Foles, un tejano de Austin, de 29 años, vivirá su primera experiencia en un Super Bowl, en un momento de su carrera cuando menos se lo esperaba, pero ahora todos confían que puede ser el jugador que les dé el primer título.

Tanto el dueño de los Eagles, Jeffrey Lurie, que decidió su fichaje, como el entrenador en jefe Doug Pederson, que hace su debut, están convencidos de que Foles nunca ha sido un pasador reserva y si juega ante los Patriots como lo hizo en los dos últimos partidos frente a los Falcons de Atlanta y los Vikings de Minnesota, el trofeo Vince Lombardi viajará a Filadelfia.

El que no pudieron lograr en 1981 (XV), su primera visita al Super Bowl, disputado en el Superdome de Nueva Orleans, que perdieron por 27-10 ante los Raiders de Oakland, ni en el 2005 (XXXIX), cuando sucumbieron por 24-21 ante los propios Patriots con Belichick y Brady de verdugos.

Otro de los grandes alicientes del duelo será ver como uno de los discípulos más queridos por Belichick, el coordinador defensivo de los Eagles, Jim Schwartz, se enfrenta al reto de impedir que las genialidades y estrategia de su maestro, con Brady de aliado en la dirección del ataque, les pueda hacer daño.

Ambos equipos han culminado los entrenamientos con las plantillas al completo tras recuperar a los jugadores que tenían algún tipo de problema físico o enfermedad y de acuerdo a lo manifestado por Belichick y Pederson están ya "centrados" en la gran cita deportiva.

Pero, la diferencia de historial ganador y experiencia, los Patriots tienen a 35 jugadores que han estado ya en un Super Bowl, por seis de los Eagles, hace que el mundo de las apuestas se haya decantado desde el principio a favor de los actuales campeones, que están arriba 4,5 en Las Vegas, donde se espera una actividad de 140 millones de dólares.

A pesar que el precio promedio de las entradas ya supera los 6.000 dólares, el U.S. Bank Stadium, construido entre el 2014 y 2016, con un coste de 1.100 millones de dólares, registrará un lleno de 70.000 espectadores.

Con todo listo en el apartado deportivo, el otro acontecimiento que se va a vivir dentro del campo será el espectáculo musical del medio tiempo que esta vez también tendrá a un protagonista histórico como es el cantante estadounidense Justin Timberlake, el primero que actúe por tercera vez, que llega con su nuevo disco "Man Of the Woods".

Después de hacerlo en el 2001, en Tampa, con su primer grupo N'SYNC y en 2004 junto a Janet Jackson, en Houston, cuando protagonizó, uno de los momentos más polémicos y comentados de la historia después de destapar un seno de la cantante, que dijo fue "fallo de vestuario".

Timberlake, admirador de Brady, pero que no permitirá que su hijo Silas, de dos años, juegue al fútbol americano, ha prometido que esta vez no habrá ninguna "sorpresa" y todo "funcionará" bien mientras su espectáculo sea visto por más de 110 millones de telespectadores a través de la cadena NBC.

Lo mismo que espera el comisionado de la NFL, Roger Goodell, cuando la cantante Pink, que hará su debut en un Super Bowl, con la interpretación del himno de Estados Unidos "The Star-Spangled Banner", ningún jugador ponga su rodilla en tierra como lo hicieron durante la temporada regular en protesta contra la discriminación racial y la brutalidad policial que consideran existe en el país.

Mientras que Minneapolis-St.Paul, las ciudades gemelas, con temperaturas récord de entre -10 y -20 grados centígrados cuando el domingo de comienzo el partido (18:30 hora del Este, 23:30 gmt), estará también blindada por estrictas medidas de seguridad, incluido el cierre del espacio aéreo.

Por EFE