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Por Jaime Orlando Pulido

Seis integrantes del club de voleibol femenino Celta de Madrid – Cundinamarca, que hacen parte de la comunidad transgénero, han comenzado una lucha para ser reconocidas como mujeres y poder participar en el equipo, fundado por ellas.

Paula Bojaca, integrante del equipo, manifestó que “el mayor problema que hemos encontrado es la discriminación, la gente no entiende y juzga sin conocer bien el tema”.

Bryan Silva, quien hace parte del Cuerpo Técnico de Voleibol Femenino de Colombia, dijo que “no veo ventajas frente a las otras jugadoras, porque si después de haber pasado por todos los exámenes las declaran aptas, no tendrían ninguna ventaja”.

Por otra parte, Natalia Daza sostuvo que conoció a sus compañeras antes de ser mujeres, “hemos sido testigos de todo su proceso y las apoyamos, y en algunos torneos que las han rechazado hemos preferido no participar”.

Finalmente la doctora Adriana Hernández, especialista en Medicina Deportiva, expresó que aunque fisiológicamente hay unas diferencias marcadas entre hombres y mujeres, después de practicadas todas las cirugías, los procesos para dicho cambio y los exámenes de testosterona, “no veo que haya ventaja alguna para competir”.

El debate apenas comienza y la lucha por ser reconocidas como mujeres, como lo dice la Constitución, da sus primeros pasos, con la ilusión de salir adelante en la batalla por la igualdad.