Cargando contenido

Los caddies son una pieza importante a la hora de jugar golf y tienen una historia de vida para contar.

Caddie de golf en el Country Club de Bogotá
Caddie de golf en el Country Club de Bogotá.
Inaldo Pérez - Antena 2

Desde el jueves, se desarrolla un importante certamen internacional de golf en Bogotá que ha acaparado la atención de todos los aficionados de dicho deporte en la ciudad y también ha llamado la atención de personas que normalmente siguen otras disciplinas, pero que le han encontrado atractivo al Country Club Championship que hace parte del circuito Web.com de PGA Tour. 

Normalmente, el atractivo del torneo se centra en los jugadores internacionales que despiertan la curiosidad de los fanáticos, y obviamente los golfistas locales que reciben todo el cariño y apoyo en una ciudad que es tradicionalmente la cuna del golf colombiano, jugándose desde hace más de 100 años. 

Lea también: Joaquín Cabrera, el jugador más joven del Web.com Tour de Bogotá

No obstante, el mundo del golf tiene otra mirada bastante especial y que en ocasiones pasa desapercibida por centrar las miradas en los deportistas. Aprovechando la coyuntura de la parada de PGA Tour en Bogotá, los caddies también toman un importante protagonismo en el juego, a pesar de que muchos no lo ven de esa manera. 

Para empezar, es preciso mencionar que un caddie es aquella persona que lleva en su espalda la talega de 14 palos del jugador (que a veces puede tener un peso considerable), además de otros elementos de juego como bolas, guantes, paraguas y demás cosas que son útiles en un campo de golf.

A lo largo de las cuatro o cinco horas que puede durar el recorrido de los 18 hoyos en una cancha de golf, el caddie lleva la talega, también manipula los palos bajo el reglamento y suele convertirse en un amigo del jugador, que le da consejos en momentos importantes de la trayectoria, le puede ser útil como animador y que suele tener otra perspectiva más tranquila del juego. 

Lea también: Ricardo Celia, el colombiano que es la gran sorpresa del Web.com Tour de Bogotá

Y en Colombia, diferente a otros países, hay muchos caddies de golf. En nuestro país existe una reglamentación para los clubes campestres privados que exige el uso de caddies como una forma de generar empleo, teniendo así muchas personas, especialmente jóvenes, especialistas en ese oficio. Para ello, los clubes cuentan con fundaciones que se encargan de brindarles oportunidad de empleo con la condición de que los ingresos que obtengan sean destinados a su formación educativa. 

Precisamente, para hablar de ello y aprovechando la presencia de www.antena2.com.co en el Country Club para transmitir los detalles del Web.com Tour, dialogamos con un caddie de dicho lugar, que contó detalles de su labor y de cómo ese importante oficio ha beneficiado su vida. 

Leandro Velásquez, caddie de segunda categoría, lleva tres años laborando en el Country Club y para este torneo tuvo la oportunidad de estar junto a los mejores jugadores del circuito, llevando los marcadores de la competencia y transmitiéndolos en vivo para la agencia central de PGA Tour que desarrolla los resultados a través de sus medios oficiales. Sin duda, una gran experiencia. 

Lea también: Las mejores imágenes de la parada del PGA Tour en Bogotá

Yo trabajo aquí de martes a domingo, nos hacen un sorteo por sistema de turnos y uno llega a la hora que considere... En un día normalmente hago un turno de cuatro o cinco horas en el que me pagan un mínimo de 45mil pesos, más la propina que quiera dar el socio del club que puede llegar hasta los 100mil pesos”, indicó el caddie en primera medida. 

Posteriormente, sobre su trabajo aseveró: “Realmente es duro, se realiza un esfuerzo físico considerable, caminando un campo de golf durante cuatro horas con una talega pesada en la espalda... Sin embargo, lo disfruto, me gusta el golf y es gratificante poder estar junto a un jugador (así sea aficionado) y ayudarle con las distancias del campo y la caída del green; a veces me divierto”. 

Con el dinero que recibo a diario, pago mi universidad, quiero ser profesional y la fundación del club nos ayuda con préstamos e incentivos para poder educarnos. Aunque es difícil no tener un contrato y depender de factores como el clima para trabajar, ha sido una gran oportunidad para mí, a parte del buen trato que suelen darnos los socios del club”. 

Y para finalizar, Leandro confesó: “A mí también me gusta el golf, yo juego en Pacos y Fabios los lunes con mis amigos y apostamos la cerveza o el refrigerio... (risas). Sin embargo, es un hobbie, es un deporte costoso de jugar y yo solo practico lo que hago día a día en el campo y me divierto con mis otros compañeros”.

Fuente

Antena 2

Encuentre más contenidos

Fin del contenido