La calificadora internacional de riesgos Fitch Ratings mantuvo la calificación a la generadora de energía Isagén, cuyo patrimonio pasó ahora a manos extranjeras. Según la firma especializada, pese a la emergencia energética que vivió el país a principios de año, Isagén se consolidó como el tercer generador eléctrico de Colombia con 3.032 megavatios de capacidad instalada, resultado de la incorporación de 820 megavatios de la planta Sogamoso en diciembre de 2014". Fitch sostiene en su evaluación que "Isagén mantiene una posición de liquidez adecuada que se sustenta en saldos de efectivo saludables, una generación operativa robusta y un perfil de vencimiento de deuda manejable". Señala que al cierre de 2015 la empresa registró un saldo de efectivo de $365 mil millones, mientras que la deuda de corto plazo era de $311 mil millones. Sin embargo, Fitch advierte que entre los factores que podrían llevar a una acción negativa de calificación se incluye una reducción significativa de los precios de la energía, acompañada de una caída de la demanda eléctrica; cambios regulatorios que presionarán la capacidad de generación de flujo de caja de la empresa, o una estrategia de crecimiento más agresiva que implicará incrementos importantes de inversiones de capital y apalancamiento. La firma recordó que el 13 de enero el gobierno vendió su participación en Isagén a través de una subasta en la que Brookfield Asset Management fue el único participante. La transacción tuvo un valor de $6,5 billones. "El nuevo accionista mayoritario tiene la obligación de hacer una oferta pública de adquisición (OPA) a los minoritarios, con al menos las mismas condiciones de compra que las del primer acuerdo", indicó Fitch. Durante 2015, los ingresos de Isagén crecieron 24,9%, impulsados por el incremento en la generación de energía. Lo anterior se explica principalmente por el primer año de operaciones de la planta hidroeléctrica Sogamoso, la cual generó 3.177 gigavatios hora, así como por el alza en los precios de bolsa desde septiembre de 2015.