Colombia le pidió a la Organización Mundial del Comercio (OMC) incluir el tema del lavado de dinero en la agenda del comercio internacional, al tiempo que planteó como una de las estrategias a seguir, el endurecimiento de los controles aduaneros de los países miembros de este organismo. Según señaló el embajador colombiano ante la OMC, Gabriel Duque, de este negocio ilícito, unido a otros como el contrabando y el narcotráfico, las organizaciones delincuenciales obtienen ganancias equivalentes al 5% del producto interno bruto de los países del mundo, el cual supera los 3.7 trillones de dólares. Duque sostuvo durante un foro que el compromiso del país para combatir estos flagelos ha ido desde el endurecimiento de la legislación, hasta estrategias especiales para golpear a las mafias que lavan sus activos. "El comercio ilícito abarca fenómenos como el contrabando, la subfacturación y el comercio de mercancías falsificadas, relacionados con el lavado de activos", expresó. Duque insistió en la necesidad que el asunto sea incluido en la agenda de discusiones de la OMC y explicó que afecta particularmente la seguridad del país.