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Del programa de chatarrización en Colombia depende si el gobierno de EE. UU mantiene los beneficios del Tratado de Libre Comercio.

Ministra de Transporte Ángela María Orozco
Ministra de Transporte Ángela María Orozco.
Cortesía: Prensa Mintransporte

Ángela María Orozco, ministra de Transporte, reveló durante el Congreso 43 de Colfecar que se realiza en Cartagena, que recientemente sostuvo una reunión en Washington, Estados Unidos, en compañía del embajador Francisco Santos, para buscar ampliar el plazo establecido que tiene Colombia para terminar el programa de chatarrización el cual vence el 31 de diciembre de este año. 

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“Inicialmente pedimos un plazo de un año, que fue lo que el presidente Iván Duque ha dicho, pero el representante de Comercio de Estados Unidos nos dio un plazo hasta el 30 de junio de 2019 con el compromiso de que este trimestre diseñemos entre todos un programa que sea incluyente, que tenga en cuenta los retos ambientales”, dijo la ministra.

Orozco reveló que “no es lo que hubiéramos querido, este no era un tema que estaba vinculado directamente al TLC, desafortunadamente el gobierno anterior lo vínculo”.

La importancia de este acuerdo radica en que esto hace parte de uno de los compromisos firmados por Colombia, para poder pertenecer a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) firmado por el gobierno de Juan Manuel Santos.

Pese a la ampliación de la fecha, los transportadores no creen que el plazo sea suficiente, como lo indicó Jesús Piñero, presidente de la Transportadora Boyacense Trap. “Me parece que es un tiempo muy corto porque en un programa de 65.000 vehículos de chatarrización, hasta ahora en 5 años, se ha cumplido con el 50%. En 6 meses es imposible”.

Piñero también señaló que “el sector para llegar a cumplir esta meta tiene que por lo menos tener un plazo mínimo de 3 años (...) es muy desalentadora la noticia que trae la ministra desde Estados Unidos”.

El presidente de Colfecar, Juan Carlos Rodríguez, explicó que “en su momento se creó una política en la que se buscaba que por cada carro nuevo de carga que se compraba, uno tenía que ser desintegrado.

De acuerdo con Rodríguez Muñoz, la razón por la que se debe acabar el programa de chatarrización es porque impide las ventas y obstruye el mercado de nuevos vehículos. La meta inicial era lograr la desintegración de 8.000 vehículos al año. Sin embargo, esta no se ha cumplido y a la fecha faltan cerca de 65,000 vehículos, por lo que el programa no ha sido suficiente para renovar el parque automotor.

Fuente

Sistema Integrado de Información

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