Cargando contenido

Ahora en vivo

Ahora en vivo

Seleccione la señal de su ciudad

Fenómeno del Niño deja 90 mil hectáreas de café afectadas



El Servicio de Extensión de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) realizó una evaluación para determinar los efectos del fenómeno del Niño, sobre la caficultura colombiana y evidenció que 90 mil hectáreas productivas se han visto afectadas por esta emergencia natural.

Según el informe, existe un déficit continuo de agua, lo que reduce la producción y el porcentaje de granos plenamente desarrollados disminuyendo, de esta forma, la calidad del café y afectando el precio promedio recibido por el caficultor.

Así mismo, la Federación señaló que con el Niño comienzan a presentarse problemas de broca y de otras plagas. Sostiene el organismo que "la mayor tasa de reproducción del insecto de la broca genera adicionalmente una mayor demanda por labores de sostenimiento, en un entorno en el cual los altos costos de mano de obra han reducido drásticamente la rentabilidad del cultivo".

“Estamos preocupados, pues los cafeteros están viendo sus costos aumentar y verán reducidos sus ingresos tanto en el presente semestre como en 2016", sostuvo Roberto Vélez, gerente General de la Federación de Cafeteros.

El directivo expresó que "si el Niño tiene la intensidad anunciada hasta comienzos del año entrante, tendremos una situación compleja en materia de ingresos y costos de producción”.

Por su parte, representantes regionales de los cafeteros prendieron las alarmas ante los mayores costos que conlleva un el fenómeno del Niño intenso como el que está viviendo el país.

Explicaron que "eso tiene que ver con las labores de control de plagas, cuyos costos laborales se pueden incrementar en hasta 50%, y la reducción en la eficiencia tanto en las labores de recolección como en las tasas de conversión de café cereza a café pergamino, que pueden alcanzar en algunos casos un deterioro hasta del 40%".

Señalaron que con el Niño hay deficiencia de agua en el suelo, sobre todo en cafetales sin sombrío, pero sus efectos tampoco se pueden generalizar: en regiones de bajo brillo solar y altas precipitaciones su efecto puede beneficiar la producción de café, pero en otras puede ser dañino, como en zonas cálidas, con suelos de baja retención de humedad y regiones con lluvias de menos de 1.500 mm al año.