El pacto que adelantó el gobierno con los comerciantes de productos agropecuarios de 9 centrales de abastos, para congelar los precios de los alimentos, concluye hoy. Fueron más de 149 los productos cuyos precios no tendrían por qué variar desde el 15 de diciembre y hasta hoy 15 de enero, entre los que sobresalen hortalizas, frutas, granos y cereales. Con la finalización de este acuerdo los precios de estos productos podrían surgir algunos incrementos, pese a que según el Sipsa, que es el sistema de seguimiento de precios de los alimentos del Dane, algunas frutas, verduras e incluso la papa, aumentaron sus precios en la recta final del 2016 y en los primeros días del 2017. Centrales de abastos como Corabastos reportaron que en las últimas semanas se ha percibido un incremento en el precio para la arveja, la habichuela, el fríjol, la arracacha y el tomate chonto, los cuáles se consiguen $150 o $200 pesos más caros. Según Pedro Triviño, directivo de la central de abastos de la capital, “al no existir programación de cosechas y ahora con las alzas en el IVA para productos como los aceites y grasas en general, se esperan incrementos que en algunos casos pueden ser leves”. Triviño sostuvo que “hay algunos productos como las hortalizas que se subieron de precio por cuenta de la baja oferta, como en el caso de la arveja verde, la habichuela, la arracacha y el tomate, de resto hay una muy buena oferta y precios estables”. Por su parte el reporte diario del Sistema de Precios de los Alimentos (Sipsa) señaló que el tomate de árbol reportó una reducción en precio del 21% en Montería, ya que se aumentó el ingreso de carga desde Santa Rosa de Osos (Antioquia); el kilo se vendió a $1.100. Asimismo se redujeron los precios del maracuyá y la guayaba. El maracuyá redujo su precio en la Central Mayorista de Antioquia en un 12%, el kilo se ofreció a $1.175 ya que se contó con una mayor oferta procedente desde Dabeiba y Chigorodó (Antioquia). Recientemente el viceministro de Agricultura, Juan Pablo Pineda, aclaró que aunque algunos productos no se estén cultivando por el mal tiempo, no hay escasez de alimentos, por lo que no hay excusa para subir los precios. “No hay ninguna escasez, tuvimos exceso de alimentos en diciembre y estamos en un abastecimiento normal para esta época del año, así que si se suben los precios es especulación”, dijo Pineda. Los sistemas productivos que podrían ser los más afectados por las heladas son flores, ganadería, hortalizas (fríjol, arveja, cebolla, habichuela, repollo, zanahoria, remolacha, entre otras), maíz y papa principalmente. Para prevenir el efecto de las heladas se debe procurar las siembras en ladera y en los lotes bajos de la finca o en aquellos con facilidad de aplicar riego.