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El Ministro de Minas y Energía Tomás González sostuvo que la gasolina subsidiada que se comercializa en la frontera tiene controles y vigilancia especializada, para evitar que se venda en otras partes del país a mayores precios.

Frente a la advertencia de la Contraloría General, donde se afirma que el aumento de cupo de combustibles para estas zonas estaría siendo utilizado para ‘contrabando técnico’, el ministro insistió en que las autoridades protegen cuidadosamente el combustible para garantizar el abastecimiento en los departamentos fronterizos.

“Por ley, hay que darle a las zonas de frontera un combustible a un precio más barato que el resto de los colombianos, ahora con el cierre de la frontera hemos tenido que ampliar la cantidad que se envía a estas zonas (...) Para que se tenga una idea, el consumo desde el cierre ha aumentado en un 51% en los departamentos que limitan con Venezuela”, precisó.

“La decisión de ampliar el cupo de combustibles para la frontera se tomó bajo tres premisas, 1. Ampliar el cupo para mantener la demanda, 2. Trabajar con las estaciones de servicio y la cadena logística para que llegue ese cupo y 3. Realizar controles para evitar que se vaya a otros departamentos (...) Ese beneficio es para las zonas de frontera y se debe quedar en las zonas de frontera”, puntualizó González.

Según la Contraloría “hay indicios de que los aumentos del cupo subsidiado de combustible en las regiones fronterizas con Venezuela se estén aprovechando para prácticas de contrabando técnico, de tal forma que la gasolina y diésel subsidiados por el Gobierno vayan a parar a otras regiones del país, donde se pueden vender a mayor precio”.

“Hemos trabajado con la policía de carreteras, las estaciones de servicio y la Fiscalía, para hacer la vigilancia pertinente y evitar que el combustible se distribuya más caro en otras partes del país”, explicó el jefe de la cartera de Minas.