La ministra de Comercio, María Claudia Lacouture, dijo que el nuevo decreto sobre las libranzas "se convierte en una nueva herramienta de control para hacer más transparente la gestión empresarial, relacionada con el negocio de las libranzas, pues minimiza los riesgos de fraude en esta clase de operaciones extrabancarias".

La ministra explicó que la reglamentación sobre la información que deben entregar las administradoras de libranzas aclara los términos del negocio entre todas las partes y permite que desde el principio se conozcan los estados financieros de las administradoras, de modo que el inversionista pueda tomar una decisión sobre los riesgos que puede enfrentar.

Lacouture agregó que "la SuperSociedades y la SuperFinanciera adquieren más herramientas para controlar la práctica comercial de esa figura financiera, lo que reduce riesgos a los inversionistas, amplia el espectro a más personas naturales que quieran participar y regula el sistema".

Con el nuevo decreto, dijo la ministra, se exige al vendedor de libranzas que revele a su comprador los riesgos de sus operaciones de venta. Así el inversionista tiene más garantías "y se llena el vacío legislativo que había hasta este momento", puntualizó Lacouture.

Los cuatro puntos importantes del nuevo decreto sobre libranzas:

1. Reportes: Los inversionistas y las Superintendencias de Sociedades y Financiera podrán solicitar las firmas administradoras informes periódicos sobre sus inversiones y riesgos que podría adquirir el cliente. 2. Deber de información: Todas las partes deben conocer los estados financieros de los demás eslabones del negocio. 3. Vigilancia: La Superintendencia de Sociedades podrá intervenir en las relaciones entre las empresas y sus clientes, controlar las mismas y generar alertas tempranas. 4. Pagadurías: No tendrán barreras sobre el flujo de información entre inversionistas y autoridades, de modo que sea más transparente el manejo del dinero para todas las partes.