Foto: Colprensa - Diego Pineda


Según un editorial de Fedesarrollo, la tasa de usura que se fija ahora cada mes tendría un efecto adverso, ya que los prestamistas de créditos podrían restringir su oferta, lo que abriría la puerta para que los préstamos gota a gota se fortalecieran. (Lea también: Colombia estrena la tasa de usura mensual)


"En efecto, la reducción en la tasa de usura que se deriva del nuevo método de cálculo puede inducir a algunos prestamistas a restringir su oferta de crédito especialmente para los hogares y las pequeñas empresas, que son quienes típicamente se enfrentan a dificultades de acceso al financiamiento cuando existen topes a las tasas de interés".


Para Fedesarrollo, "aquellos a quienes se quiere beneficiar con menores tasas de interés pueden terminar sin acceso al crédito o teniendo que recurrir a prestamistas extrabancarios que típicamente cobran intereses muchísimo más costosos que los del sistema financiero formal".


Dijo que a pesar de la aparente simetría del mecanismo de fijación de la tasa de usura, su impacto es muy diferente cuando las tasas de interés de mercado se mueven hacia abajo que cuando se mueven al alza.


"Al constituir un tope máximo, una reducción en la tasa de usura obliga a ajustar de manera inmediata las tasas de interés de todos los créditos vigentes cuyas tasas contractuales fueran superiores", señala Fedesarrollo.


Expresó que un aumento en la tasa de usura, en cambio, "no permite aumentar las tasas contractuales ni aquellas a las que se llegó por reducciones previas en la tasa de usura".


"A largo plazo, sería deseable avanzar en el proceso de remover los topes a la tasa de interés y promover en cambio la competencia entre las entidades financieras como mecanismo de estímulo para que las tasas de interés sean más bajas y a la vez, el acceso al crédito sea mayor y más fácil para todos los potenciales deudores", recomienda Fedesarrollo.


La tasa de usura se fijaba tradicionalmente cada tres meses, pero algunos sectores económicos, como Fenalco y luego el Gobierno, propusieron que fuera cada mes con el fin de acelerar la transmisión de los alivios derivados de la rebaja en las tasas de interés, para los créditos.


La actual tasa de usura es del 32,97%. Esta tasa es el tope máximo que pueden cobrar los bancos por los intereses de los créditos, sobre todo los de consumo.