La Reserva Federal (FED) de Estados Unidos decidió subir sus tasas de interés a un rango entre el 1,25% y el 1,50%.

Lo hizo en su última reunió del año. Es el tercer incremento de las tasas de este año y el último con Janet Yellen como presidenta del Banco Central estadounidense.

Con esta decisión, la Reserva Federal busca fortalecer el mercado laboral, que afronta una tasa de desempleo de 4,1%, la menor en diecisiete años.

Así mismo, va en consonancia con el continuado crecimiento económico del país, cuyo PIB creció un 3% en el tercer trimestre.