La calificadora internacional de riesgo Standard & Poors decidió rebajar la calificación crediticia de Colombia, de BBB a BBB-.

Según indicó la firma internacional, "la combinación de un crecimiento más débil de lo esperado en 2017 y la dependencia parcial de ingresos extraordinarios para compensar el bajo desempeño de la reforma impositiva de 2016 demuestran la dificultad de reducir gradualmente los déficit generales del Gobierno para cumplir con la regla fiscal de Colombia".

Dijo además que "la economía colombiana sigue sufriendo las repercusiones de los efectos de los menores precios de las materias primas, reflejados en el alto nivel de deuda externa y la pronunciada volatilidad en los términos de intercambio del país".

La firma apuntó que esta perspectiva "refleja la expectativa de que las instituciones políticas contribuirán a la estabilidad económica del país tras las elecciones nacionales del próximo año".

Esta decisión se tomó tras de que el Gobierno se mostrara confiado en que estas firmas calificadoras dejaran estables la calificación del país, luego de haber realizado ajustes fiscales y tributarios para cumplir con la regla fiscal.