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Más de 500 trabajadores, la mayoría colombianos que vivían en Venezuela y retornaron a Colombia por la crisis en el vecino país, se dedican al cultivo de flores de exportación.

Flores colombianas de exportación
Foto: RCN Radio - Inaldo Pérez

600 millones de flores están llegando desde Colombia a Estados Unidos para San Valentín, el día de los enamorados, este miércoles 14 de febrero, en un proceso que comenzó hace 7 meses y ya está terminando gracias al trabajo y dedicación de miles de manos de humildes. 

Por su ubicación geográfica, clima y suelos, Colombia produce una gran diversidad de especies florales de la mejor calidad que son apetecidas en todo el mundo.

En la Sabana de Bogotá y Rionegro, Antioquia, están ubicadas la mayoría de empresas productoras, solo una de ellas, Sunshine Bouquet, cultiva y exporta el 10 por ciento de la producción. Para esta ocasión trajeron desde Cúcuta  más de 500 trabajadores, la mayoría de ellos colombianos que vivían en Venezuela y retornaron a Colombia por la crisis en el vecino país. 

En Tabio, a  37 kilómetros de Bogotá, está la finca Betania, allí  RCN Radio conoció todo el proceso y habló con los floricultores quienes contaron y mostraron cómo es cada una de las etapas de cultivo, corte, selección y envío de las flores a los mercados internacionales.

 

En la planta de producción, se alistan los últimos ramos  que están siendo  despachados a la planta en Miami y de allí distribuidos al resto de Estados Unidos, van  empacados y listos  para ser vendidos al consumidor. Decenas de aviones ya han cruzado los cielos llevando el cargamento de rosas, astromelias, margaritas, pompones y otras especies que adornarán casas, oficinas y lugares cálidos de enamorados.

A un lado de los viveros, se acondicionaron como alojamiento  varios contenedores, en los cuales duermen por aparte las mujeres y los hombres que llegaron desde la frontera, luego de un proceso de selección entre más de 5 mil personas que se presentaron a la convocatoria para venir a trabajar a las fincas cundinamarquesas.

“En principio la idea era traer un grueso número de venezolanos a los cultivos, pero por trámites migratorios pocos fueron escogidos”, señaló Rocío Castañeda,  directora de selección de personal de Sunshine Bouquet, quien dijo que se priorizó a los colombianos que vivían y tuvieron que regresar de Venezuela por la falta de trabajo y las difíciles condiciones económicas y sociales en la República Bolivariana.

La empresa, además de las garantías de ley  les ofreció a quienes trajo de Cúcuta, transporte, dormitorios y la mitad de la alimentación.  Aunque el trabajo es temporal por un mes, varios se quedarán gracias a su formación y ganas de trabajar, los otros regresarán con un salario que les permitirá por unos meses subsistir y ayudar a sus familias.

Muy pocos saben que detrás de los manojos de flores que se venden y regalan en San Valentín hay miles de historias, un camino de rosas y espinas; no sólo el trabajo que pusieron para esta ocasión sino el cariño y la esperanza de obreros, campesinos, profesionales, desplazados y repatriados  que encontraron en la floricultura un alivio a sus penurias por la crisis en Venezuela.

Fuente

Jairo Tarazona

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