Foto: Archivo Colprensa

Decenas de extranjeros han tenido que aceptar condiciones laborales desfavorables pues permanecen de forma ilegal en nuestro país. Los dibujos, las mesas de su estudio y los pliegos con los modelos, se quedaron atrás cuando Angelica Pedrón, decidió salir de Caracas hace seis meses. Asegura que era consciente de la necesidad de dejar de ejercer por un tiempo su profesión como diseñadora de Modas, para tratar de encontrar, en suelo colombiano, su sustento. “Acepté trabajar en un restaurante y lo que le llaman acá 'todero', que es cuando haces de todo en la cocina, lavar ollas, lavar baños, el mantenimiento de pisos, paredes y bueno solamente recibía a diario 20 mil pesos”, revela la profesional. Deivis Correa es licenciado en Comunicación social, reconocido humorista en Venezuela y exitoso hombre en redes sociales en donde ha captado algo más de 100 mil seguidores.

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Al llegar a Colombia tratando de alejarse de la crisis en su país, dice que se encontró con la realidad de “nacer de nuevo, ser nadie a pesar de que tienes una vida no tienes identidad, la gente no te reconoce y es como que dejar atrás todo lo que has hecho, todo lo que has realizado y es algo que es un esfuerzo que prácticamente siento uno que ha perdido en la vida”. En TransMilenio, en restaurantes y en el comercio, es habitual encontrarse con una persona nacida en Venezuela. La mayoría, sin los respectivos permisos para trabajar en Colombia y en diferentes labores, sin una contratación formal de por medio, gana entre 15 mil y 20 mil pesos diarios. Yulia Torres, dice que a pesar de las condiciones, al menos tienen algo que significa incluso lo equivalente a un salario mínimo en su país pues “si tu pasas de pesos a bolívares puedes ayudar a tu familiares en Venezuela una cantidad enorme porque un dinero que por ejemplo sean 30 mil pesos son básicamente dos salarios mínimos en Venezuela, entonces todos los que venimos acá, lo hacemos es pensando en enviar dinero a allá y poder hacer más cómoda la vida de quienes dejamos”. [imagewp:446710] Deivis Correa y Yulia Torres // Foto: RCN Radio Dario Umaña es el presidente de la Cámara Colombo Venezolana. Asegura que a Colombia no han ingresado más de un millón de venezolanos desde hace al menos dos décadas. Incluso los primeros que llegaron a finales del siglo XX, hoy son exitosos empresarios generadores de empleo en nuestro país. Quienes llegaron a territorio nacional por la crisis venezolana, están viviendo hoy la explotación de quienes se aprovechan de su necesidad. “Para quienes están haciendo eso, pues están cometiendo una ilegalidad, es una forma de explotación totalmente injusta e inmoral, anti ética y que debería ser castigada mas los empresarios que los explotados”, destaca Umaña.

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La condición de ilegalidad en su estatus migratorio, sumado a sus obligaciones, les ha significado permanecer en Colombia sabiendo que son vulnerados sus derechos laborales. “Yo tengo una esposa y una hija a las que tengo que darles respuesta, mira esto es lo que hay que comer y suena feo pero es más fácil salir del país para hacer cualquier cosa, porque por muy poco que se gane, digamos que se puede vivir mucho mejor”, puntualiza Correa. Desde 1970 y hasta principios del siglo XXI, a Venezuela ingresaron alrededor de 5 millones de colombianos, muchos de los cuales también regresaron, por las dificultades económicas en el país bolivariano. Representantes de sectores productivos señalan que es necesario facilitar la incorporación de los venezolanos a la economía nacional. Por: Javier Jules