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El 7 de marzo de 1999, la industria del cine vio partir a uno de sus máximos representantes.

Stanley Kubrick
El 7 de marzo de 1999 la industria del cine despidió a uno de sus máximos representantes: Stanley Kubrick
Foto: AFP

El 7 de marzo de 1999 la industria cinematográfica despidió a uno de sus máximos representantes. Aquel día, marcado con negro en el calendario, Stanley Kubrick falleció de un ataque cardíaco a la edad de 70 años dejando un enorme vacío en el cine. 

Empero, el mundo siguió y seguirá disfrutando de su legado conformado por más de 15 películas. Filmes como 'Lolita', '2001, una odisea en el espacio', 'La naranja mecánica', 'La chaqueta metálica', 'El resplandor', 'Barry Lyndon' y su último filme 'Ojos bien cerrados', hacen que los cinéfilos y los no tan cinéfilos caigan rendidos ante la majestuosidad de la obra Kubrick. Sin embargo, faltó una película más por ver, un filme que el cineasta jamás rodó o que no alcanzó a rodar: Napoleón. 

Autores que odiaron la adaptación al cine de sus libros

Napoleón Bonaparte obsesionó a Kubrick a tal punto que se tardó años recopilando información sobre el militar francés, en su ánimo por conocer hasta los mínimos detalles de  su vida y obra, para así poder realizar la gran película que anhelaba. Incluso, llegó a tener un estudio en su casa repleto con toda clase de libros sobre Napoleón, que estudiaba una y otra vez, además de consultar a varios historiadores para así acumular más datos. 

Finalmente durante la posproducción de '2001: Una odisea del espacio', Kubrick escribió por fin un guión preliminar sobre el emperador y logró acumular una suma de 30 mil ilustraciones y fotografías de las locaciones que podría usar. En su mente lo tenía todo perfectamente planeado, sin embargo, luego de casi una década de masticar el proyecto, las productoras Metro Goldwyn Mayer y United Artists consideraron que la película saldría demasiado costosa, además que no contaban con la tecnología suficiente para recrear ciertas escenas y los miles de soldados que necesitaban. El director estadounidense terminó por desechar el proyecto. 

Pero el que hubiera renunciado a él en su momento, no hizo que su interés por Napoleón desapareciera. Todo lo contrario, su obsesión por este personaje permaneció viva por el resto de su vida, con la esperanza de algún día poder rodar la que consideraba como "la mejor película jamás hecha'.  

Cinco películas que jugarán con su mente

Más tarde, en 2008, la editorial Tachen publicó un libro titulado 'Napoleón de Stanley Kubrick: la mejor película jamás realizada'. El volumen que cuenta con 800 páginas es una recopilación de las notas de Kubrick e ilustraciones sobre vestuario, localizaciones, guión, producción, la cronología de la historia, etc. 

Por otro lado, Steven Spielberg, quien no es ajeno a la obra de Kubrick, en vista que su película 'Inteligencia Artificial', fue otro proyecto que Stanley no pudo terminar (aunque en este no se demoró toda su vida como con Napoleón) y que Steven retomó e hizo en su nombre, ha manifestado en los últimos años querer hacer una miniserie sobre'Napoleón', basada en la información recolectada por su colega fallecido. 

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