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Ellos reducen con música el reclutamiento de menores por parte de grupos armados ilegales.

Jóvenes de Vichada en París
Jóvenes de Vichada en París
Foto Cancillería de Colombia

Los Cantos de los Llanos Orientales, declarados patrimonio inmaterial de la humanidad, resonaron esta semana en París gracias a un grupo de niños colombianos que forman parte de un programa que combate con música el reclutamiento de menores por parte de grupos armados ilegales.

Diez jóvenes de Puerto Carreño,Vichada, demostraron en la Unesco y en el Instituto Cervantes de París que controlan a la perfección las arpas, maracas y bandolas imprescindibles en estos cantos propios de la actividad ganadera de Colombia y Venezuela.

La asesora de música de la Iniciativa diplomacia deportiva y cultural del Ministerio de exteriores de Colombia, Susana Palacios, dijo que "la música y el deporte" son las mejores estrategias para prevenir el reclutamiento de los menores en zonas donde actúan los grupos armados.

Según los responsables de la iniciativa creada en 2011, el objetivo es invitar a los menores a "utilizar bien su tiempo libre" y reforzar su "compromiso con el deporte, la cultura y los valores asociados a estas prácticas".

Palacios indicó que estos niños representan además la "innovación" y "el futuro" de la música llanera, en riesgo de desaparecer por culpa de la modernidad y el trabajo industrializado.

Jóvenes de Vichada en París
Jóvenes de Vichada en París
Foto Cancillería de Colombia
Foto Cancillería de Colombia

Pero los diez artistas de Puerto Carreño no solo interpretan esta música, cuyas letras abordan temas del día a día ganadero, sino que tratan de "reconstruir el estilo llanero" combinándolo con ritmos contemporáneos como el jazz, relató el instructor del grupo, Julio Alberto Siniva.

Una modernización que pasa también por aumentar la participación de las mujeres, poco representadas en ese estilo, ya que "tradicionalmente el hombre tenía más tiempo de practicar", subrayó Siniva.

"Estamos apoyando mucho a la mujer para que practique estos instrumentos y tenga su espacio", indicó el profesor de este grupo que cuenta con cinco niños y cinco niñas.

Una de ellas es la arpista de 12 años Paula Alejandra Medina, que aseguró que este estilo "se toca desde hace mucho tiempo pero no pasa de moda", por lo que quiere "incentivar a otros jóvenes" a que hagan lo mismo que ella.

Fuente

EFE

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