¿Por qué la catedral de Notre Dame es importante para el mundo entero?

La forma en que fue construida y los hechos históricos de los que ha sido testigo hacen que sea una de las más importantes de la humanidad.

Gustavo

Gómez Martínez

Catedral de Notre Dame
AFP

La catedral de Notre Dame se incendió este lunes. Las imágenes de la histórica iglesia, consumida por las llamas, le dieron la vuelta al mundo. Muchos no podían creer lo que estaban viendo, pues se trata de uno de los grandes símbolos no solo del catolicismo, sino del arte y la creatividad de los seres humanos.

Los bomberos pudieron salvar la estructura, lo que sin duda llevó tranquilidad a los que aún esperan que la catedral vuelva a erigirse con toda su grandeza. 

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Patricia Zalamea, decana de la facultad de Artes y Humanidades de la Universidad de los Andes, se refirió a esta tragedia y explicó la razón por la que la catedral debe importarles a todos, "indistintamente del lugar del mundo en el que vivamos".

"En estos 856 años esta catedral ha tenido continuidades, es decir, ha estado constantemente en construcción y en reconstrucción. Eso es algo que tenemos tener en cuenta para entenderla como un monumento vivo que nos pertenece a todos, a los franceses, pero también al resto de la humanidad", indicó Zalamea, consultada por Voces RCN.

Para la experta, es muy importante comprender esta idea del tiempo para hablar de Notre Dame, no solo en un contexto religioso: "La catedral ha sido testigo de múltiples sucesos, desde esa traída de las reliquias de Luis IX hasta la forma en que sobrevive a la Revolución Francesa". 

Respecto a la Revolución Francesa, Zalamea explicó que "es un punto fundamental" porque desde ese momento dejó de ser "únicamente un monumento religioso".

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"Ahí se convierte en un monumento del pueblo francés, y de hecho, quiero recordar que las varias de las piezas que son destruidas en la Revolución Francesa, de la fachada —porque se pensaba que eran reyes de Francia, en realidad son reyes del Antiguo Testamento—, actualmente se ven en el Museo de Cluny, en la ciudad de París", añadió.

"Así que varias de las esculturas que sobrevivieron hoy en la fachada, en las torres, de todas maneras son réplica del siglo XIX. Y eso no es una cosa mala, es tal vez hasta esperanzadora", dijo Zalamea.

La académica también se refirió a la coronación de Napoleón, que se celebró en la catedral de Notre Dame: "Es algo que sucede después de la Revolución, siendo que antes los reyes se coronaban en otra iglesia, en otra catedral, la de Reims". 

"Podemos pensar en esta catedral como un faro, como un testigo de todo esto y realmente como un pilar en el tiempo. Creemos que es indestructible, y por eso resulta devastador que no existirá de la misma manera para generaciones futuras", añadió.

Zalamea explicó que la importancia del tiempo también radica en el hecho de que, una vez edificada, la catedral de Notre Dame ha sido sometida a distintas restauraciones, que dan cuenta de que ha estado en continua transformación.

"Pensemos en quiénes la construyeron. Esto empieza en 1163, se termina en 1260, pero en realidad va a continuar hasta 1345 y mucho tiempo después. El mismo Luis XIV, a finales del XVII, la va a modernizar dentro del estilo barroco de su época, y en el siglo XIX también se hacen muchas restauraciones. La catedral que vemos hoy en día es el producto de más de 800 años de construcciones, y al paso que vamos seguramente va a haber una reconstrucción".

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"Múltiples generaciones participaron en su construcción y la entendían como un monumento para Dios, claro, pero también como un monumento para siempre, para futuras generaciones: las personas que participaron haciendo las esculturas, los vitrales, todas las innovaciones arquitectónicas, sabían que en sus días individuales no la iban a ver terminada. Era otro sentido del tiempo que el nuestro. A veces perdemos de vista que esto tiene una historia mucho más larga y que va a continuar".

Además, agregó Zalamea, no es la primera vez que una catedral gótica se quema, lo cual en parte está relacionado con esa continuidad en su construcción.

"Eran innovadoras (las catedrales góticas), es decir, cuando las empezaban a construir, primero no sabían muy bien cuál era la técnica. Se la iban inventando a lo largo de estos 100 años, que duraba la construcción de cada catedral, a una innovación ingenieril, arquitectónica, artística, y había que ir sobre la marcha, y en ese sobre la marcha algunas se caían, por razones estructurales, y otras se quemaban", explicó la académica.


"La misma catedral de Chartres, por ejemplo, se quemó dos veces y se quemó en uno de los incendios más grandes a causa de un rayo; lo mismo pasa con la catedral de York, hace no mucho tiempo, en 1984, y eso es algo que sucede y va a seguir sucediendo".

"En la misma Notre Dame había alarmas desde hace dos años; por eso estaban en un proceso de restauración y hay preguntas sobre si lo que pasó —sería muy irónico— tiene que ver justamente con el andamiaje que estaba allí montado, pero desde hace un par de años había alarmas sobre el estado de muchas de las piedras de la fachada, que eran en realidad del XIX, y qué se hacía para conservarlas". 

Tristeza por la catedral de Notre Dame
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