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Por: Juan Manuel Ruiz

Esta valiente investigación periodística cifra en más de 500 las personas que fueron llevadas a los hornos crematorios que usaban los grupos paramilitares ubicados a tan solo 40 minutos de Cúcuta, en Norte de Santander.

Su autor, el periodista Javier Osuna, adelantó una investigación que, como él mismo reconoce, es más un homenaje a las víctimas de esa infamia, que una denuncia contra sus autores.

"Se trata de un crimen que durante muchos años ha estado a la sombra de las confesiones de la ley de Justicia y Paz. El grupo paramilitar responsable de la construcción de estos hornos es el frente Fronteras, que comandaba Jorge Iván Laverde Zapata en Norte de Santander", dice Osuna, catedrático de varias universidades bogotanas.

Esa estructura del frente Fronteras estaba vinculada al bloque Catatumbo, que comandaba Salvatore Mancuso, y tenía su área de acción el área metropolitana de Cúcuta.

Lo grave y tenebroso de esta investigación periodística es que durante los años 2001 y 2003 los paramilitares llevaron a los hornos crematorios construidos cerca de Cúcuta a medio millar de personas, entre ciudadanos extorsionados o simplemente opositores del "ideario" de las autodefensas.

En casi 300 páginas, el autor sustenta su investigación, que se convierte en otro capítulo oscuro de la crueldad de los grupos armados ilegales, sin límites a la hora de despreciar la vida humana. Vale la pena leer esta publicación.