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La empresa tomó la decisión tras estar azotada por las deudas

Harvey Weinstein
AFP

Después de las infructuosas negociaciones de compra, The Weinstein Company (TWC), la productora fundada por Harvey Weinstein y su hermano Robert, anunció que se declarará en bancarrota, azotada por las deudas y acusada ante la justicia de haber cubierto los abusos sexuales de su anterior socio.

La compañía cayó desde que empezaron a conocerse en octubre las denuncias de acoso sexual, abuso e incluso violación contra Weinstein, creador de innumerables éxitos del cine, entre ellos "El artista", "El discurso del rey", "Frida" y "La dama de hierro".

"Si bien reconocemos que este es un resultado extremadamente desafortunado para nuestros empleados, nuestros acreedores y cualquier víctima, la junta directiva no tiene más remedio que buscar la única opción viable para maximizar el valor restante de la compañía: un proceso de bancarrota", escribió la directiva en una carta dirigida a Maria Contreras-Sweet y Ron Burkle, con quienes negociaba la compra del estudio desde hace algunas semanas.

En la carta, fechada el domingo y citada por varios medios estadounidenses, el estudio TWC acusa a Contreras-Sweet, una funcionaria del gobierno de Barack Obama, y al millonario Ron Burkle de no haber aportado "los fondos provisionales necesarios" para el pago a los empleados, y los acusa además de no haber respondido satisfactoriamente a las condiciones impuestas por el fiscal del Estado de Nueva York.

El grupo estaba listo para cerrar el trato para comprar The Weinstein Company por unos 500 millones de dólares, pero el estado de Nueva York demandó a la firma Weinstein el 11 de febrero por no proteger a sus empleadas del acoso y la agresión sexual, y bloqueó la operación ante el temor de que la venta dejara a las víctimas sin la posibilidad de ser indemnizadas adecuadamente.

El fiscal general de Nueva York, Eric Schneiderman, se quejó entonces de la negociación de compra de The Weinstein Company, que preveía mantener en la dirección a los directivos que habían cubierto el comportamiento de depredador sexual de Harvey Weinstein, comenzando por David Glasser, director de operaciones del estudio.

El fiscal también demandó al estudio por no proteger a sus empleados de las acciones de Harvey Weinstein, acusando a la empresa de no emprender una investigación a pesar de recibir "docenas de quejas formales y muchas otras informales". 

Según el fiscal, TWC estaba organizada para facilitar los abusos: algunos de los empleados debían acompañar a Harvey Weinstein a los eventos y facilitar sus "conquistas", otros eran "responsables" de limpiar su oficina después de sus contactos sexuales". 

Aunque tras la intervención del fiscal, Glasser fue despedido, esta medida no fue suficiente para que ambos socios llegaran a un acuerdo. Por su parte, ni Contreras-Sweet ni Burkle, que representaban la última esperanza de venta de la compañía íntegra, han declarado al respecto este lunes.

Plan de compra "ilusorio" 

Probablemente se trate del final para The Weinstein Company, en crisis desde que se presentaron las primeras acusaciones contra Harvey Weinstein el 5 de octubre.

Fundada en 2005 después de que los hermanos Weinstein vendieran su estudio Miramax a Disney, la firma se distanció enseguida del productor y apenas tres días después de las primeras acusaciones, el 8 de octubre, lo sacó de la junta directiva. 

Muy rápidamente, las acusaciones se multiplicaron. Más de 100 mujeres, entre ellas celebridades como Ashley Judd, Gwyneth Paltrow y Salma Hayek, han señalado a Harvey Weinstein de acosarlas sexualmente, agredirlas o violarlas. 

Varias presentaron demandas dirigidas tanto al productor como a TWC y se depositaron dos denuncias colectivas que podría generar millones de dólares en daños y perjuicios. 

El estudio también ha sido atacado por algunos de sus empleados, como la secretaria personal de Weinstein, quien afirma haber sido obligada a facilitar sus abusos, o por compañías involucradas en proyectos de películas que fueron cancelados tras el escándalo. 

Se esperaba que la oferta de 500 millones de dólares hecha por Contreras-Sweet y Burkle incluyera varios millones para las víctimas y 225 millones para paliar las deudas. 

La confirmación de la quiebra debería tener el efecto de "detener las demandas", dijo la revista Forbes el lunes. Las demandantes, que en algunos casos señalaron tanto a la compañía como a Harvey Weinstein, solo tendrían que esperar que el productor caído en desgracia pudiera compensarlas con su fortuna personal. 

Ante la avalancha de acusaciones que dieron lugar al movimiento antiacoso #MeToo, los abogados de Harvey Weinstein, de 65 años y padre de cinco hijos, siempre han negado que tuviera relaciones sexuales no solicitadas.

Según reportes, Weinstein, a quien no se le volvió a ver desde que estalló el escándalo, está bajo tratamiento por adicción al sexo en un centro especializado en Arizona y tiene investigaciones abiertas en Estados Unidos y Gran Bretaña, aunque no se han presentado cargos en su contra por ningún delito.

Fuente

AFP

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