http://media.rcn.com.co/audios/rcnradio/alcoholDic26.mp3 Más allá del mareo y el guayabo, el organismos tiene múltiples efectos mientras usted se toma sus tragos, una experta explica. Durante las festividades navideñas es común encontrar casos donde el consumo descontrolado de bebidas alcohólicas puede ocasionar malestares en el organismo que la toxicóloga Pilar Acosta explica a continuación. El más común tiene relación con que el exceso de alcohol afecta la corteza cerebral donde se controla el comportamiento de la persona y sus cinco sentidos. El licor provoca que la gente se sienta más segura para actuar, por lo que en muchas ocasiones el que ha consumido bebidas alcohólicas en exceso es más hablador de lo normal. Así mismo, la ira, el retraimiento y la agresividad son emociones que se potencializan con el consumo de alcohol, además de ocasionar pérdida de memoria. El cerebelo, que coordina el movimiento muscular, también se ve afectado, pues después de que se ha consumido alcohol, los movimientos se vuelven descoordinados, lo que provoca una pérdida de equilibrio, tropiezos y caídas. A medida que el grado de alcohol en la sangre aumenta, también se puede afectar el hipotálamo, encargado de monitorear la actividad sexual de la persona y el tallo cerebral o tronco encefálico encargado de controlar la temperatura corporal, la respiración y la frecuencia cardíaca. En el peor de los casos, el uso abusivo de alcohol podría hacer que una persona respire lentamente o deje de respirar por completo, lo que podría provocarle la muerte. "Si va tomar licor, que sea una cosa muy modesta", recomienda Acosta.