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Desde criarse con monos y lobos hasta vivir en completo aislamiento. Esta es la historia.

Personas salvajes
Foto: Ingimage

La Tierra es sin duda un planeta sorprendente, y la raza humana no se queda atrás. Hay cosas que se podrían considerar como imposibles y aún así ocurren, por ejemplo, ¿quién podría pensar que un ser humano pudiera criarse como un animal salvaje y sobrevivir en terrenos agresivos e inhóspitos?.. Seguramente nadie, sin embargo, algunas personas demostraron que en esta vida todo puede pasar.

1. Marina Chapman: En el año 2013, esta mujer de aproximadamente 69 años publicó su biografía titulada 'La niña sin nombre' (The girl with no name) en la que relata cómo transcurrió su infancia internada en la selva colombiana.

En una entrevista con El Espectador en el año 2013, Marina confesó que no sabe cuál es su nombre real, ni la edad que tiene, aunque calculaba que por aquel tiempo rondaba los 62 años. Comentó entonces que a la edad de cuatro años, y mientras jugaba tranquilamente en el jardín de su casa, un hombre apareció de la nada, le puso un pañuelo húmedo en la nariz y no volvió a saber de sí hasta dentro de un largo rato, cuando contando con la mala suerte, fue abandonada en la selva.

Con un porvenir poco esperanzador, la suerte de la pequeña Marina poco a poco empezó a cambiar, aunque había sido arrebatada de su familia original, en la selva también encontró un abrigo familiar, aunque extravagante: fue adoptada por una manada de monos, de los cuales aprendió a treparse en los árboles y alimentarse como ellos, aunque no se libró de una que otra intoxicación.

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En medio de semejantes condiciones, Marina Chapman sobrevivió y creció como una mujer salvaje, esa era su mundo, su vida. Pero ahí no termina la historia, tras un largo tiempo en la selva, la vida le jugó nuevamente una mala pasada, según su testimonio, fue encontrada por un grupo de cazadores que cruelmente la vendieron a un prostíbulo en Loma de Bolívar, cerca a la ciudad de Cúcuta.

Desconcertada por el nuevo mundo al que se enfrentaba, Marina pasó la peor etapa de su vida, desconocía de modales y protocolos, estaba acostumbrada a estar sucia, a no hablar y a treparse en los árboles, por lo que fue varias veces maltratada. Empero, más temprano que tarde, se armaría de valor y lograría escapar de aquel infierno, y aunque empezó a vivir en las calles de Cúcuta, pero no pasó mucho tiempo hasta que encontrara a su ángel de la guarda, una mujer que quiso ayudarla inmediatamente y se la llevó consigo para Bogotá, una vez instalada en la capital, la hermana de esta mujer, le propuso viajar con ella y vivir en Inglaterra. Allí empezaría una nueva vida, y tras integrarse totalmente en esta civilización, conoció al John Chapman, con quien se casó en 1978.

Marina Chapman

2. Danielle, la niña de la ventana: En el año 2007, el oficial de la policía, Marcos Holste, recibió una llamada de residente de un barrio en Florida, Estados Unidos, que informó sobre un supuesto abuso a una menor en una de las casas del lugar.

Al poco tiempo, Holste llegó a la casa señalada en compañía de otro policía, quien ingresó primero al lugar; pasados unos minutos salió de allí llorando y afirmando que había visto el peor caso de maltrato infantil de su vida. Toda la casa estaba en un estado deplorable, había cucarachas por todos lados, materia fecal, basura y lo más impactante de todo, es es que encontraron a una niña en medio de todo esto.

Danielle, tenía siete años por aquella época, de acuerdo con los policías, la niña estaba desnutrida y no era capaz de consumir alimentos sólidos, no hablaba y tampoco respondía a señales de afecto, como si fuera un cuerpo vacío que no sentía nada.

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La madre de la pequeña perdió inmediatamente la custodia, y su hija fue llevada a un hospital y posteriormente a una casa - hogar para ponerla en adopción, aunque al principio nadie quería adoptarla, finalmente Diane and Bernie Lierow, conocieron a Danielle y decidieron que la querían en su familia. Sin embargo, los administrativos de la casa les advirtieron que nadie quería adoptar a Danielle, y que pese a su edad, su mente funcionaba entre los cero y seis meses.

Aún con todo en contra, la pareja adoptó a la pequeña y gracias a su esfuerzo, apoyo, paciencia y mucho amor, lograron grandes avances en el comportamiento de la niña, que poco a poco aprendió a montar a caballo, nadar, entre otras cosas.

2. Danielle, la niña de la ventana:

3. Marcos Rodríguez, el niño que se crió con lobos: Tenía siete años cuando fue vendido por su padre a un pastor que vivía en Sierra Morena, al sur de España. Al poco tiempo de llegar, lo único que el niño recibió fueron malos tratos y golpizas, por lo que al morir el pastor y quedarse completamente solo en el monte, Marcos decidió que era mejor compartir su vida al lado de los animales que siendo parte de una sociedad agresiva y podrida.

En medio de una entrevista con la BBC en el año 2013, Marcos comentó que del pastor aprendió algunas cosas como cazar perdices y conejos, para no dejarse morir de hambre. Con el tiempo se fue haciendo "amigo" de todos los animales que lo rodeaban y así como le cuenta una curiosa anécdota al citado medio.

Según su testimonio, se acercó a unos lobos cachorros con el ánimo de jugar y comer, pues la madre lobo está desmembrando un venado para alimentarse. Tras un intento fallido por robarse algo de la carne, poco después la loba terminó por lanzarle algo de comida, "la cogí y ella se me acercó. Pensé que me iba a morder, pero sacó la lengua y me empezó a lamer. Después de eso, ya era uno más de la familia. Íbamos a todos lados juntos", asegura.

En 1965, con 19 años, y doce de ellos vividos en el monte, Marcos Rodríguez fue encontrado por la Guardia Civil, para sacarlo de allí tuvieron que atarlo y amordazarlo, pues el joven no paraba de morder y aullar como un lobo. Tras ser llevado a un hospital y ponerlo al cuidado de un cura y algunas monjas, Marcos fue reintegrado a la sociedad.

Marcos Rodríguez
Fuente

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