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La Ermita de Chivatá, sitio de oración para el Ejército Libertador

Las iglesias doctrineras fueron las primeras construidas en la época de la conquista, como sede de la evangelización en América.

La Ermita de Chivatá (Boyacá), municipio que también acogió a Bolívar y al Ejército Libertador, es hoy considerada un Patrimonio Arquitectónico. El lugar, que sirvió de sitio de oración en la campaña para derrotar a los realistas, conserva en sus paredes las pinturas originales que fueron elaboradas a mediados del siglo XVI.

En una de las esquinas de la casa de Misael Piracoca, al lado de un pequeño árbol con flores rojas en su antejardín. Una piedra en pie, da cuenta que el Libertador Simón Bolívar y su ejército pasó por el lugar, emblemático en Chivatá.

En contextoRuta libertadora 200 años después

Se siente un privilegio muy grande porque, en el caso mío como legítimo indígena perteneciente a este municipio, nos sentimos felices puesto que nos dieron la libertad”, advierte el propietario.

[AUDIO] La Ermita de Chivatá

Siendo Chivatá un caserío hace 200 años, entre el 5 y el 6 de agosto, el Libertador y la tropa encontraron a su paso, además del apoyo moral que fue común en toda la ruta, un respiro para concretar la estrategia.

Según David Montero, alcalde de la localidad, sería fundamental para la batalla más importante pues “las tropas realistas deberían dirigirse hacia Bogotá pero por un camino más expedito y era el que llegaba de Paipa hacia Tunja".

"Por eso, las intenciones del Libertador fueron sitiarlos en la ciudad de Tunja partiendo desde Chivatá, en donde recibieron raciones alimenticias y prendas de vestir especialmente las que eran de lana para pasar por estos páramos”, contó Montero.

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En la plaza central de Chivatá se encuentra La Ermita, una iglesia doctrinera en la que la comunidad de los dominicos realizó por primera vez la evangelización en esa zona del centro del país durante la época de La Conquista.

El padre José Rafael Rojas, párroco del municipio, explica la trascendencia del templo cuya construcción “aparece en 1530 la fundación indígena y luego vienen los españoles, representa una de las mejores riquezas de Boyacá y de Colombia”.

Las imágenes de los atrios y los marcos de algunas de las tallas en madera están recubiertas con laminillas de oro. Sin embargo hay un detalle conservado aún más valioso en la Ermita de Chivatá, reconocida como Patrimonio Arquitectónico de la Nación y “son las pinturas que vemos en las paredes y que se salvaron porque lamentablemente algunas fueron dañadas”, agrega el padre Rojas.

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El Ejército Libertador, con la presencia del padre Andrés Gallo que acompañaba la ruta como su párroco, visitaron La Ermita de Chivata antes de partir hacia Tunja, en donde la decisión de interceptar a los realistas estaba tomada. Pocas horas faltaban para sellar la Independencia hace dos siglos.  

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[AUDIO] El municipio de Chivatá en la Ruta Libertadora

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