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Pinchao, el policía de la toma de Mitú que se le escapó a las Farc

El exsubintendente Jhon Frank Pinchao fue secuestrado por esta guerrilla durante casi nueve años hasta que logró escapar de su cautiverio.

Es como volver a revivir el horror de la guerra, las muertes de ese día de los compañeros que cayeron en combate y de los pobladores a los que la guerrilla sacó con los ojos vendados y finalmente los asesinó a las afueras del pueblo”. 

Con estas palabras describe Jhon Frank Pinchao lo que representa para él cada 1 y 2 de noviembre de 1998 cuando se conmemora un año más de la toma de Mitú, quizá una de las incursiones armadas más cruentas de las Farc. 

El primero de noviembre de 1998, el subintendente de la Policía Jhon Frank Pinchao y sus compañeros se enfrentaron valientemente a los 2.000 guerrilleros que conformaba el bloque oriental de las Farc que los atacaban con fusiles, bazucas, tatucos, granadas y cilindros bomba, al mando del desaparecido Jorge Briceño, conocido por esos años como ‘el Mono Jojoy’. 

“Recuerdo que la gente nos estaba anunciando que la guerrilla estaba preparando unos explosivos bastante poderosos para atacarnos, pero por tratarse de un pueblo de máximo 5.000 habitantes no esperábamos que nos mandaran tantos guerrilleros, calculábamos que nos enviarían 150 o 300. Nos superaban en número y en armamento, y esa fue una de las causas de nuestra derrota”, recuerda Pinchao. 

“El 1 de noviembre secuestraron a un grupo de policías junto con mi general Luis Herlindo Mendieta y nosotros resistimos hasta el 2 de noviembre en la mañana cuando un grupo de diez policías, entre los que estaba yo, fuimos secuestrados y posteriormente reunidos con el otro grupo de secuestrados”, remembró. 

El pueblo quedó en ruinas, y muchos murieron cuando la guerrilla roció con gasolina y prendió fuego dentro de las improvisadas trincheras en las que se ocultaban los uniformados y civiles que buscaban donde resguardarse de las balas. En total, 16 policías, 24 militares y once civiles murieron, 38 uniformados resultaron heridos y 61 fueron secuestrados


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“La toma de Mitú es el comienzo de una pesadilla que duró diferentes periodos para algunos de los secuestrados, para unos dos años y medio, para otros ocho o y finalmente para otros trece. Es recordar cosas inhumanas a las que fuimos sometidos cómo estar encadenados, vivir siempre a la expectativa de que fuéramos asesinados, con una cantidad de privaciones, lejos de la familia, causándole dolor a muchos hijos, esposas, padres, a gente que nunca volvimos a ver porque murieron cuando estábamos en cautiverio. Un montón de cosas difíciles”, dijo. 

Jhon Frank Pinchao pasó ocho años y medio en poder de las Farc, hasta que logró escaparse en un hecho que también marcó la historia de quienes estaban en cautiverio en poder de la guerrilla. 

“El primer día de secuestro es bastante doloroso porque yo ya estaba acostumbrado a combatir y generalmente me iba bien y en esta ocasión ser derrotado por el enemigo y ser presa del enemigo es muy difícil para uno como policía”, dijo. 

Toma de Mitú: Pinchao, el hombre que se les escapó a las Farc
El exsubibtendente de la Policía, Jhon Frank Pinchao, fue secuestrado durante la toma de Mitú y estuvo en poder de las Farc durante casi nueve años hasta que logró escapar de su cautiverio.

La fuga 

“Escaparse es un sueño desde el primer momento en que queda uno secuestrado, yo creo que ese es el sueño de todo secuestrado y en ocasiones nos hacían pensar que nuestra libertad se daría muy pronto y después volvía y se desbarataba todo... una vez más volvíamos a caer en la desesperanza y eso nos mantenía en un vaivén”, recordó Pinchao.  

Y aunque lo soñaba a diario, ese fue su primer y único intento de fuga. Dijo que lo hizo gracias a la excandidata presidencial Íngrid Betancourt quien lo había intentado sin éxito cinco veces junto con Luis Eladio Pérez. “Ella me inspiró para volarme”, dijo.  

"En ese momento me encomendé a Dios, me volé con lo que tenía puesto y una vez más me encomendé al Señor. Yo decía si la voluntad de Dios es que vuelvan a secuestrarme lo acepto, si me asesinan en este intento de fuga también lo acepto y si recupero mi libertad es por su voluntad", contó. 

Fueron en total 17 días huyendo de sus victimarios que lo acechaban para atraparlo de nuevo. Los primeros días se perdió en la selva y tras horas interminables de pánico recobró el rumbo del río que lo llevaría hasta donde se encontraba un comando Jungla de la Policía Nacional que –tras dudar de su increíble historia y confirmar su identidad– lo puso a salvo en un helicóptero con rumbo, paradójicamente, a Mitú

Fue una felicidad inmensa encontrarme con mis compañeros de la Policía Nacional”, dijo al recordar el día en que supo que había cumplido ese sueño de libertad. 

El país recuerda las imágenes del joven policía que se les escapó a las Farc y que traía noticias de los secuestrados políticos y militares que estaban incluidos en la lista de los denominados canjeables, con los que las Farc buscaban que, a través de un acuerdo humanitario, fueran sacados de prisión varios de sus hombres. 

El país también tiene entre los recuerdos las imágenes de los policías y militares en jaulas de alambres de púa, las pruebas de supervivencia de los miles de secuestrados, los relatos desgarradores y el dolor que sembraron las Farc en poblaciones tan pequeñas y olvidadas como Mitú

Hoy Jhon Frank Pinchao dice que lleva una vida tranquila dedicada a su familia y a la lectura. Es un fuerte crítico del proceso de paz y dice que el perdón que piden las Farc no es más que una burla para las víctimas. 

“Pienso que este proceso de paz fue bastante costoso, es un homenaje a la impunidad donde tuvimos que pagar un precio bastante alto a un grupo de delincuentes para que dejaran de delinquir y donde tuvimos que premiarlos para que cesaran su barbarie”, aseguró.  

Lo cierto es que Jhon Frank Pinchao también es una parte viva de la historia del conflicto de unas Farc que ahora están en la política.

 

Por Karen Bohórquez