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La salchicha junto con la cerveza son los símbolos gastronómicos de Alemania.

La salcicha el alimento representativo de Alemania.
La salcicha el alimento representativo de Alemania.
AFP

Salchicha en el menú pero también en el papel pintado, en el jabón de la ducha e, incluso, en las almohadas. Una pesadilla para los vegetarianos pero un sueño hecho realidad para Claus Böbel, un charcutero alemán que dirige lo que presenta como el primer y único hotel dedicado a la salchicha en el mundo. 

Situado en un coqueto pueblo a 40 minutos en auto al sur de la ciudad bávara de Núremberg, el "Bratwursthotel" que abrió el empresario, perteneciente a la cuarta generación de charcuteros de su familia, ha logrado atraer a clientes de Europa y de fuera del continente desde que abriera sus puertas, en septiembre.  

En una casa de piedra de tejado inclinado y postigos verdes, el establecimiento cuenta con siete habitaciones y dos espacios de conferencias para los amantes de las salchichas y los turistas en busca de especialidades locales.  

En diálogo con la Tertulia de RCN Radio, Claus Böbel dijo que la iniciativa surgió d la intención de querer brindar tributo al producto más representativo de Alemania que fuera el lugar sorpresa donde los visitantes "degustaran y vivieran la experiencia de la salchicha". 

"El tema en común para poder entablar una conversación con un extranjero es la comida, por lo que considero necesario diseñar el primer templo de salchicha alemana en el mundo", dijo el experto charcutero.  

Cuando fue preguntado acerca del menú que manejaba el hotel, Böbel indicó que “lo único que consumen los visitantes en el templo de la salchicha es precisamente salchicha. Sin embargo, lo que hace especial el plato es el acompañamiento que desee incluir en la orden, entre los que se encuentran las cebollas, el chile, los champiñones y la salsa de chocolate o café, una de las más exóticas del sector”. 

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Igualmente, se le pregunto al Claus Böbel si no se cansaba de comer salchicha y aseguró: “No, no me canso ni me cansaría nunca de comer el alimento emblemático de mí país”. 

Así mismo, Böbel también ofrece un servicio de "taxi de salchicha", repartiendo especialidades Con su camioneta, por las estrechas calles de la localidad.  

Además, abrió una página web para vender sus productos en todo el mundo.  

Böbel invirtió 170.000 euros en renovar el hotel, cuya decoración está muy cuidada: el perchero imita los cuchillos de los carniceros, las puertas de cristal de los baños tienen un cerdo gigante dibujado y los jabones tienen forma de salchicha.  

La familia Böbel produce y vende salchichas en este rincón de Alemania desde el siglo XIX.  

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Todas las instalaciones del hotel están rodeadas de símbolos de salchicha acompañados de estructuras con el mismo diseño. El valor de la estadía por noche es de 98 euros en donde incluye el desayuno y una buena taza de café.  

Los clientes del hotel parecen apreciar la estadía, hasta el punto de "se sentirse como en casa". "Volveré a Nigeria sabiendo hacer salchichas", afirma entusiasmada Jovina Serling, una turista, en el libro de visitas del establecimiento. 

Audio

Claus Bobel- Hotel Salchicha en Alemania

0:27 5:25
Fuente

Sistema Integrado Digital - AFP

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