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Pese a todas las advertencias, la lentitud del Estado impidió frenar la deforestación, dijo la directora del Humboldt.

Birgitte Baptiste, directora del Instituto Humboldt.
Birgitte Baptiste, directora del Instituto Humboldt.
Colprensa.

Brigitte Baptiste, directora del Instituto de investigaciones biológicas Humboldt aseguró que uno de los desaciertos de este gobierno fue "no prever los efectos de la paz en el territorio pese a todas la advertencias" sobre el aumento de la deforestación, especialmente en la Amazonia. 

"La lentitud del Estado impidió copar esos espacios en el Guaviare, Meta, Caqueta, Magdalena Medio y Chocó  de manera que no fuesen tomados por la delincuencia y los terroristas como las disidencias de las Farc, las bandas criminales, entre otros", afirmó en entrevista con RCN Radio. 

En contraste, también habló de los 50 proyectos de investigación que trabajan de manera simultánea. Los científicos colombianos han podido salir al territorio que por la  guerra, nunca habían podido entrar.

Baptiste espera que centenares de especies nuevas sean descubiertas para la ciencia en el mundo en los próximos meses y años. 

¿Quiénes actuaron de forma lenta con la deforestación?

Todos. Gobernadores, alcaldías, ministerios, agencias de todo tipo, fuerzas armadas. En qué momento pensamos que teníamos tiempo para llegarle a ese país recuperado con servicios, educación,  políticas sociales. Es algo que me tiene muy pensativa. 

¿Se pudo haber prevenido la deforestación?

Por supuesto. Las negociaciones de paz nos dieron tiempo. Incluso cuando ya sabíamos que todo iba por buen camino, se habló de los riesgos de la paz para el ambiente, teniendo en cuenta las experiencias de Guatemala, el Congo.

Mucha gente llamó la atención porque esos espacios de la guerra iban a quedar vacíos e iban a requerir que el Estado llegara con políticas sociales... en fin, perdimos una oportunidad.

¿Qué viene ahora con la deforestación?

Viene un esfuerzo muy grande para recuperar el control del territorio contra las bandas que están reconstruyendo las rutas del narcotráfico.

¿Cuál es el reto con la deforestación para el gobierno de Iván Duque?

Recuperar la integridad del territorio. Que haya presencia del Estado en todas sus formas. Inversión, lucha contra la pobreza, pero también ejercer control en la minería ilegal, el narcotráfico, tala de bosques. 

¿Y la comunidad internacional que está pagando por resultados en frenar la deforestación?

La comunidad internacional está cada vez más espantada con las cifras de deforestación.  Esperemos que no siga aumentando; además somos un país Ocde que se supone tiene buenas prácticas, así que sería muy difícil escabullirse a este compromiso de reducción de la deforestación.

¿Cuál cree que deba ser el tema prioritario, en medio de tanta urgencia ambiental, para el próximo gobierno?

Duque habló en su plan de gobierno sobre la economía circular. Él la llama la economía naranja. Sabemos que el crecimiento verde es una opción gigantesca para un nuevo modelo productivo que se anticipe a las demandas de transición a las energías renovables, a la infraestructura, el turismo. 

¿Cuál cree que fue el acierto ambiental más significativo para Colombia en estos últimos ochos años?

La delimitación de los páramos pese a lo polémico. Nos falta mucho por desarrollar en este tema y  el nivel de conciencia sobre los páramos es sustancialmente distinto a hace ocho años. También la áreas protegidas fue también importante aún  cuando nos preocupa la sostenibilidad de estas iniciativas.

Hay quienes piensan que a Juan Manuel Santos 'se le fue la mano' creando reservas naturales porque, con el caso de la 'Línea Negra' en la Sierra Nevada, se atenta contra la propiedad privada. ¿Qué piensa de eso?

No se le fue la mano. Una cosa es una política de conservación que estaba atrasada y que requería tomar algunos riesgos como la delimitación de páramos, la creación de nuevos resguardos indígenas y parques.

Pero otra cosa es el manejo y el contenido que se le va a dar a la conservación y en eso estamos muy colgados. Esa conservación debe hacerse en contextos sociales muy concretos. La 'Línea Negra' no debiera ser un nuevo escenario de conflicto sino una oportunidad de manejo del territorio porque no se trata de crear naciones independientes de indígenas. 

¿Fracasó la política de áreas protegidas?

No. Es uno de los logros pero que está en el límite de las expectativas de lo que se puede hacer. Hay que garantizar recursos para que eso funcione. Hay que hacer conservación con la gente.

Fuente

Sistema Integrado de Información

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