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En la jornada mundial, que se adelantará este viernes. La juventud mundial exigirá a sus gobernantes acciones contra el cambio climático.

Isla Chisi del lago Chilwa en el distrito de Zomba, al este de Malawi.
Un joven de Malawi se encuentra entre botes estacionarios sin motor que permanecen inactivos en el interior de la isla Chisi del lago Chilwa en el distrito de Zomba, al este de Malawi, el 18 de octubre de 2018.
AFP

"En 2050, ustedes habrán muerto, nosotros no". La juventud mundial está convocada el viernes a manifestarse en las calles para reclamar a los gobernantes acciones decisivas contra el cambio climático, una movilización inédita inspirada por la adolescente sueca Greta Thunberg.

Hasta ahora, el llamado a una movilización semanal de la joven militante, que todos los viernes agita en solitario su pancarta con el lema "Huelga escolar por el clima" ante el parlamento de Estocolmo, tuvo eco en varios países, sobre todo en Bélgica y Alemania, donde los jóvenes se manifestaron por millares.

Para esta "huelga mundial por el futuro" del 15 de marzo, estudiantes de todo el mundo -de Sídney a París, de Tokio a Bogotá y de Hong Kong a Kampala-, se preparan para no acudir a las aulas.

"La casa se quema"

"¡Hacemos huelga para decir a nuestros gobiernos que hagan sus deberes y nos presenten pruebas!", afirma el llamamiento publicado en Facebook.

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Pruebas de que el mundo está tomando las medidas necesarias para limitar el calentamiento a un máximo de +2 ºC respecto a la era preindustrial, como prevé el Acuerdo de París de 2015. Y es que por ahora "no he escuchado ninguna promesa concreta por parte de nuestros dirigentes", dijo recientemente Greta Thunberg, de 16 años.

"Se limitan a decir que tratan de hacer lo máximo posible", pero es insuficiente porque "la casa se quema". "Quiero que empiecen a sentir el pánico", arengó la militante.

Eyal Weintraub (18 años), cofundador de Jóvenes por el Clima Argentina, destacó la aceptación de la convocatoria mundial de Thunberg: “Tenemos que hacer parte, no podíamos quedarnos de brazos cruzados”, dijo en entrevista con RCN Radio.

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Eyal Weintraub (18 años), cofundador de Jóvenes por el Clima Argentina.

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Para Weintraub, es importante que los jóvenes de los distintos países que se suman a la protesta de este viernes se manifiesten, porque dijo “hay una realidad, al fin y al cabo”.

El 71% de la emisión de gases efecto invernadero, que son una de las grandes causas que originan el cambio climático, lo producen 100 empresas (…) Si no logramos concientizar y lograr acciones concretas del Estado, más allá de las acciones individuales que cada uno pueda hacer (…) va a hacer imposible llegar a al objetivo que plantean los distintos científicos a nivel mundial, que es que para 2030 debemos reducir en un 45% las emisiones”, insistió Eyal Weintraub.

Según FridaysforFuture, nombre de este nuevo movimiento contra el cambio climático, se han previsto más de 1.000 congregaciones en un centenar de países. Pero es difícil anticipar si la movilización será o no masiva.

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"Este movimiento es muy importante, pero no solo en términos de cifras, sino porque va a suscitar conversaciones en el seno de las familias, entre amigos y en las escuelas", comenta Karen O'Brien, socióloga de la Universidad de Oslo.

"La prueba del movimiento no será tanto el tamaño de la multitud que se movilizará el 15 de marzo, sino las acciones tomadas (a posteriori) por la sociedad en respuesta a la crisis climática", asegura.

Las voces de los jóvenes

"Los jóvenes somos ya no el futuro sino el presente mismo del planeta y hemos entendido la responsabilidad tan grande que tenemos en las manos", subraya Juan Diego Medina, de 21 años, estudiante de derecho en la Universidad Libre de Bogotá, organizador de eventos como #MarchaDeLosTapabocas y #MerecemosAirePuro el año pasado en la capital colombiana.

Inundación en el distrito de Zengcheng, Guangzhou, en la provincia de Guangdong.
Esta fotografía tomada el 7 de mayo de 2017 muestra vehículos en una calle inundada en el distrito de Zengcheng, Guangzhou, en la provincia de Guangdong, en el sur de China.
AFP

En Colombia, el combate debe pasar por "la prohibición del fracking y del glifosato; en Bogotá la prohibición de un sistema de transporte que funcione con diésel y de actos que atenten en contra de la naturaleza como la tala de los árboles por la alcaldía", según Medina.

Adélaide Charlier, de 18 años, estudiante de Namur, en el sur de Bélgica explicó a AFP: “Estoy sensibilizada desde hace mucho tiempo, en mi familia se habla mucho del cambio climático".

"Viví en Vietnam cinco años, hasta hace dos. Ahí vi con mis propios ojos algunas consecuencias climáticas. En mi escuela se hablaba mucho de ello, por ejemplo, las aguas del Mekong subían (...) impidiendo los cultivos y provocando ya una migración climática. Todo ello me marcó", prosiguió la joven, una de las líderes del movimiento en Bélgica, país a la cabeza de la movilización juvenil.

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"Nuestros políticos no nos entienden, no comprenden lo que pedimos, por lo que tenemos que recurrir a la desobediencia civil".

Michael Nolasco, de 16 años, indicó -mientras prepara con su familia pancartas para la manifestación el viernes en Hong Kong- que "mi generación es la última que puede hacer algo para parar (el calentamiento) y es importante preservar la Tierra, para nosotros y para los animales que viven en ella".

"Sufriremos las consecuencias si no hacemos nada", prosigue su hermana Ella, de 13 años, preocupada sobre todo por los tifones que golpean el territorio.

Fuertes cambios climáticos en el puerto de Lesconil, en el oeste de Francia.
Las olas rompen en el puerto de Lesconil, en el oeste de Francia, el 3 de febrero de 2017. Las tormentas golpeqaron el noroeste del país.
AFP

"Me da miedo que (el cambio climático) haga sufrir a alguien a quien quiero", explica la benjamina, Cally, de 10 años.

Mis padres son de Bangladés, uno de los países más vulnerables al cambio climático. Mi familia, mi abuela, viven allí, no recibieron ninguna educación y creen que lo que está sucediendo es normal", explica Nosrat Fareha, de 16 años, estudiante en Sídney y nacida en Nueva Zelanda.

"La aldea de la que son originarios mi padre y mi madre sufre inundaciones importantes durante el monzón y mi padre me dice que cada año es peor (...) Mis abuelos deben reconstruir su casa todo el tiempo", asegura la joven que también milita contra un proyecto de mina de carbón en el noreste de Australia.

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Hay que "parar los nuevos proyectos de carbón y de gas y pasar al 100% de energías renovables para 2030", aboga. "Si los dirigentes no pasan a la velocidad superior, nosotros debemos hacerlo. Es así de simple".

"Electores de mañana"

¿Cuál es el potencial de estos jóvenes para hacer cambiar las cosas? "Son los electores de mañana", son observados "con interés" por los partidos políticos y los grupos de interés, responde Sébastien Treyer, director general del Instituto de Desarrollo Sostenible y de Relaciones Internacionales (IDDRI). "No es banal".

Fuerte contaminación del aire en un parque de Beijing.
Un hombre con una máscara visita un parque en medio de una fuerte contaminación del aire en Beijing. Beijing emitió su primera alerta roja de contaminación del aire para 2016 el 15 de diciembre.
AFP

Varios responsables políticos, en Alemania, Gran Bretaña y Hong Kong, trataron de persuadir a los jóvenes de regresar a las aulas, algunos amagando con consecuencias si faltaban a la escuela.

"Claro que hay gente que no nos toma en serio, diciéndonos que somos jóvenes y que no sabemos de qué hablamos", constata Adelaïde Charlier, estudiante belga de 18 años.

"Yo les digo que precisamente nos informamos y que al hacerlo nos dimos cuenta de que estábamos lejos de nuestros objetivos (...), que nos acercamos al precipicio", añade la joven, estimando que pese a todo cada vez se toma "más" en serio su "grito" de alarma.

La sociedad civil se moviliza

Alcaldes de la alianza C40 de las grandes ciudades por el clima, como París y Milán, brindaron su apoyo a los jóvenes. "Son los que tienen más que perder por la inacción de los gobiernos", declaró en un comunicado el alcalde de Sídney, Clover Moore.

La ONG 350.org, que apoya la movilización, espera que habrá "un antes y un después" al 15 de marzo. "Esta huelga mundial supondrá un giro en la historia mundial, un momento en que los adultos aprenderán a seguir a sus hijos, por un verdadero cambio", según Nicolas Haeringer, uno de sus coordinadores.

Esta movilización juvenil se inscribe también en un movimiento de la sociedad civil más vasto contra el cambio climático, con acciones de desobediencia civil y recursos judiciales, como la denuncia por "inacción climática" que 4 ONG presentarán este jueves en París contra el Estado francés y suscrita por más de dos millones de personas.

"Lo que es importante es ver la conjunción (...), la movilización de los jóvenes, los recursos judiciales, las lógicas de evaluación de las políticas públicas, los defensores de causas, como Greta", según Treyer.

Fuente

RCN Radio y AFP

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