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El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) reportó una baja de tala de árboles en Caquetá.

 Tala de árboles en la Amazonía
AFP

La deforestación en la Amazonia colombiana disminuyó un 17.8 % en el primer trimestre del 2019 con relación a los tres últimos meses de 2018, según un nuevo reporte del Ideam. La entidad publicó el boletín número 18 de alertas tempranas de deforestación en Colombia desde enero a marzo de 2019. 

La Amazonia pasó de tener un porcentaje de deforestación de 75.5 % (último trimestre de 2018) a nivel nacional, a tener 57.7 % para enero, febrero y marzo de 2019. 

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Sin embargo, siguen siendo Guaviare, Meta y Caquetá los departamentos amazónicos con más tala de bosques en los tres primeros meses de este año, con cerca de 35 mil hectáreas (ha) en comparación con las 45 mil que se reportaron en 2018.

En ese sentido, Meta (de 12 mil a 10 mil ha) y Caquetá (de 24 mil a nueve mil hectáreas) disminuyeron en hectáreas de bosques deforestadas, mientras que Guaviare (de nueve mil a 13 mil ha) aumentó aunque de manera leve. 

En comparación con el boletín de 2018 (número 17), los parques Tinigua y Chiribiquete bajaron el número de hectáreas deforestadas, pero el dato exacto no está especificado en el informe del Ideam. 

Caribe y Andina aumentaron la deforestación

Con respecto al boletín de los últimos tres meses de 2018; la tala de bosques se intensificó en la región Caribe pasando de 8.6% del promedio nacional a 18.5%. 

Reportes del Ideam aseguran que "se localiza en los Montes de María, en límites de los departamentos de Bolívar y Sucre, afectando relictos de bosque seco, que podrían persistir para el segundo trimestre del año". 

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Además, afirma que "los municipios con mayor afectación son San Juan Nepomuceno, San Jacinto, El Carmen de Bolívar y San Onofre. Las veredas con mayor cantidad de detecciones de deforestación son Pela el Ojo, Las Lajas, Guamanga 2, Saltones de Meza, Arroyo Hondo y La Espantosa. Así mismo, se identifican afectaciones en el Consejo Comunitario de Comunidades negras Makankamana, en el sector norte del lugar donde se encontró la afectación". 

Región Andina pasó de tener un porcentaje de deforestación de 9.2% a 15.5% en 2019. 

En ese sentido, el departamento de Norte de Santander se identificó como el principal núcleo de deforestación de este trimestre.

"Las alertas se concentraron sobre todo en los municipios de Tibú, Convención y Teorama. Igualmente, se localizaron numerosas alertas cerca del resguardo indígena Motilón Bari. Por la presencia de alertas en esta zona del país, también se vieron afectados el extremo sur del Parque Nacional Natural Catatumbo Bari, los ríos Catatumbo y de Oro, y las veredas La India, Alto San Miguel, Alto Río Chiquito, Vetas Central, El Retiro y Km 28, estas últimas con mayor afectación", indicó el Ideam. 

Causas de la deforestación

Para el caso de Norte de Santander, según el Ideam, se identificó la influencia de cultivos de uso ilícito, que han desplazado o remplazado las actividades agrícolas lícitas y presionado la expansión de la frontera agropecuaria sobre las áreas de bosque natural.

Esta situación se ve dinamizada por la presencia de grupos armados ilegales, cuyo accionar también limita la efectividad de los programas de sustitución. Así mismo, se identificó la demanda de madera para actividades agropecuarias (tutores para cultivos, trapiches, cercas, guías, cajas) y de infraestructura en los socavones en las minas de carbón.

En la Amazonia, específicamente en el departamento de Guaviare en la Marginal de la Selva, la entidad expone que la expansión de infraestructura vial es el principal factor en la transformación del bosque natural de la zona, pues permite el acceso de los agentes deforestadores mediante tala y quema.

Además, se establecen pastizales para el uso en ganadería extensiva o como mecanismo para la acumulación y valorización de la tierra. Esta expansión también afecta áreas protegidas y resguardos indígenas. La presencia de grupos armados ilegales e inversionistas externos a la región dinamiza el proceso de transformación.

En Caquetá, el acaparamiento de tierras ha identificado nuevos frentes de migración y colonización en esa región, a un ritmo acelerado, lo que ha generado otros asentamientos que afectan incluso las áreas protegidas.

Adicionalmente, se identificaron tala ilegal y quema de grandes extensiones de bosques que se transforman en pastizales para ganadería extensiva o acaparamiento de tierras. Los cultivos de uso ilícito y de vías informales son otros factores que promueven la deforestación en el núcleo.

*Con datos de Ideam. 

Fuente

Sistema Integrado de Información

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