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Oso Andino.
Cortesía: Parques Nacionales.

El Parque Nacional Natural Chingaza es uno de los lugares más estratégicos para la producción de agua de la capital del país. El páramo que lleva el nombre del parque es una de las principales fuentes para abastecer del líquido al 70 % de los bogotanos. 

En este lugar, a unas tres horas de Bogotá, saliendo por la Calera (Cundinamarca), habitan importantes especies de flora y fauna, algunas de ellas únicas en el mundo. Solo el frailejón es una de estas plantas típicas de los páramos que, en esencia, ayuda a capturar el agua y luego la devuelve a los ríos y quebradas del país

En este lugar, donde el frío es el común denominador, habita una de las especies más carismáticas para los humanos: el oso Andino o llamado también el oso de anteojos. 

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Esta especie de mamíferos en 2017 fue catalogada como "vulnerable a la extinción", según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (Uicn), dada la presión que las actividades humanas han ejercido en el hábitat de los osos Andinos como la ganadería, la agricultura, la construcción de vías y, en general, el cambio de las coberturas vegetales por la construcción de municipios y ciudades. 

Tras las huellas del Oso de Anteojos en Cundinamarca

Con esta presión, el oso Andino, según Mauricio Vela, biólogo de la ONG ambiental Wildlife Conservation Society (WCS), ha reducido su población en los países andinos que habitan, entre ellos Ecuador, Bolivia, Perú y Colombia. 

"En Chingaza creemos que existen unos 50 individuos. Sin embargo, es muy complejo saber exactamente cuántos hay en el Parque y en otras zonas del país, debido justamente a su categoría vulnerable a la extinción, a su desaparición", recalcó. 

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Y es que la importancia del oso andino radica en la capacidad que tiene de esparcir semillas que bien podrían mantener la seguridad alimentaria de todos los seres vivos, incluso la humanidad. Hay quienes llaman al oso andino también como "el jardinero de los Andes" debido su papel en los ecosistemas de alta montaña con las semillas

"Si desaparece esta especie, desequilibramos muchas cosas en estos lugares que redundaría en la producción de agua y alimentos", expresó Óscar Raigoso, guardaparques de Chingaza quien periódicamente recorre las huellas del oso. 

Un recorrido por Chingaza lleva a rastrear los lugares donde se mueve uno de los animales más queridos y respetados por los humanos: el oso andino. 

Fuente

Sistema Integrado de Información.

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