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Adoptar a Peety le cambió sus comportamientos y costumbres a Eric O'Grey.

 Eric O'Grey
Eric O'Grey
Foto: Facebook Eric O'Grey

Además de ser una excelente compañía, tener un perro como mascota puede llegar a aportar varios beneficios a sus dueños, desde lo sentimental hasta a nivel de la salud. Por algo los perros son considerados “el mejor amigo del hombre”, ¿no?  

Vivir y compartir el día a día con un canino puede transformar vidas, y es que, según estudios realizados en el Centro Waltham de Mars, pionero y líder científico a nivel mundial en nutrición y bienestar para los animales de compañía, los perros son considerados un catalizador de buena energía.  

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Los beneficios terapéuticos y psicológicos son muchos, ya que una persona con problemas de depresión, ansiedad, timidez y hasta con dificultades de salubridad en el corazón, con la azúcar o sobrepeso, puede mejorar cuantiosamente cuando vive con un perro.  

Este es el caso de Eric O'Grey, un estadounidense que se vio en la obligación de cambiar muchos aspectos de su vida para no morir antes de tiempo. Hace ocho años sus médicos le aseguraron que debido a su estado físico y de salud solo le quedaban cinco años de vida.  

En diálogo con ‘La Tertulia’ de RCN Radio, Eric reveló que llegó a pesar 154 kilos, tenía colesterol alto, presión arterial elevada y diabetes de tipo 2. Su situación era grave, y la solución estaba en la adopción de un perro.  

“Hace 25 años era una persona obesa, y tras intentar varias cosas para perder peso, una de mis doctoras me recomendó que adoptara un perro. Entre sus especificaciones estaba que fuera de mediana edad y que también tuviera unos kilos demás, para que así trabajáramos los dos en la mejora de nuestra rutina alimenticia y en la ejercitación. Así conocí a Peety hace cinco años. En ese momento él tenía siete”, contó O'Grey.  

Al consultarle sobre lo positivo que le resultó adoptar a Peety, el estadounidense aseguró que el canino le salvó la vida. “Lo mejor de llevar a un perro a casa es que además de crear una relación tan única con él, aprendes a conocerte a ti mismo. El perro adoptado siempre va a tener una enorme gratitud. En mi caso, antes de conocer a Peety no salía de mi casa para nada. No había tenido una cita con alguien por más de 15 años, pero él me ayudó a salir, a ejercitarme, tener una vida social y sobre todo a canalizar mi depresión”.  

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Peety falleció en el año 2015, y ahora Jacke, otro perro adoptado, es su nuevo acompañante. En octubre de 2017, el renovado Eric O'Grey lanzó su primer libro en honor a su mascota, ‘Caminando con Peety: El perro que salvó mi vida’. En él describe toda su experiencia en la recuperación de su salud y de cómo logró bajar 74 kilos.  

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