Activistas de varios países lanzaron en Santiago una organización global contra el abuso sexual infantil en la iglesia y exigieron al papa Francisco, a punto de llegar a Chile, que cambie "perdones" por "acciones" para desterrar la pederastia. Francisco partió este lunes de Roma y arribará a última hora de la tarde a Santiago para una visita de tres días que también lo llevará a Temuco (sur) e Iquique (norte), antes de concluir en Perú su sexto viaje a Latinoamérica. Tras un seminario que cuestionó el rol del papa y su inacción para castigar la pederastia al interior de su iglesia, se anunció "la creación de una organización internacional, global, que busca detener el abuso sexual infantil en contextos clericales", dijo José Andrés Murillo, presidente de la "Fundación para la Confianza". La nueva organización denominada "Ending Clerical Abuse" (ECA, siglas en inglés) pretende conformar "un grupo notable de abogados para poder llevar a los tribunales estos crímenes de lesa humanidad", comentó Sara Oviedo, exvicepresidenta del comité internacional de los derechos del niño de la ONU. Además buscan documentar los casos que se registran en todo el mundo y presentarlos ante la ONU, agregaron los activistas. Peter Saunders, un inglés que integró la Comisión Pontificia para la Prevención, creada por el papa para combatir el abuso sexual, lanzó junto a activistas de Francia, Ecuador, Estados Unidos, Perú, México, Argentina, Jamaica y Alemania, el ECA. La iniciativa se suma a una serie de manifestaciones que hace varios días se dan en Santiago para visibilizar los casos de abusos a menores en las iglesias del mundo, y en especial de Chile. La semana pasada, la oenegé estadounidense Bishop Accountability -que desde 2003 se dedica a publicar los archivos de abusadores dentro de la iglesia católica- difundió una lista con nombres y antecedentes de casi 80 cléricos que abusaron de menores en Chile. "En Chile hay obispos que han encubierto y que deberían estar en la cárcel o deberían estar destituidos y le pedimos al papa concretamente en Chile, acciones, no perdones", lanzó Juan Carlos Cruz, integrante de la Fundación para la Confianza y uno de los hombres que junto a Murillo denunció en 2010 al sacerdote Fernando Karadima. El caso Karadima sacudió Chile y se saldó con un fallo de la justicia que consideró que la causa había prescrito, pero el Vaticano declaró culpable de abuso sexual al poderoso religioso y lo condenó al retiro "a una vida de oración y penitencia". Asimismo, anunciaron que apoyarán una iniciativa que pretende llevar ante la justicia chilena el caso de abusos sexuales cometidos durante décadas dentro de la iglesia, en especial en los maristas, como crimen organizado o asociación ilícita. AFP