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Un café con leche, un refresco con cafeína y una bebida energizante en un plazo de dos horas mataron a un adolescente en Carolina del Sur y desataron advertencias locales sobre los riesgos de la sobredosis de cafeína.

Davis Allen Cripe, de 16 años, murió el 26 de abril "por un problema cardíaco vinculado a la cafeína que probablemente le causó arritmia", escribió el lunes en un comunicado la oficina forense del condado de Richland en Carolina del Sur, en el sureste de Estados Unidos.

Dos horas antes de colapsar, el joven había tomado una lata grande de gaseosa con alto contenido de cafeína, un café con leche grande de McDonalds y luego una bebida energizante que no fue identificada.

El fiscal, Gary Watts, dijo este martes que tal tipo de ocurrencias son "muy infrecuentes" y que el problema probablemente haya sido la velocidad con la que Cripe ingirió las bebidas.

"Más o menos 15 minutos después de tomar la bebida energizante, colapsó", dijo Watts al diario local The Post and Courier.

La Administración federal de medicamentos y alimentos (FDA) recomienda que los adultos no consuman más de 400 mg de cafeína al día, que equivalen a 4 a 5 tazas de café.

La Academia Americana de Pediatría sugiere en tanto que los niños y adolescenes no consuman cafeína en lo absoluto.

"Es importante que los padres conozcan los riesgos del consumo de cafeína entre niños y adolescentes", dijo en un comunicado este martes Jill Michels, del Centro de Veneno Palmetto, que provee asistencia a Carolina del Sur.

En una conferencia de prensa el lunes, el padre del joven aseguró que su hijo se cuidaba mucho de las drogas y el alcohol.

No obstante, "no fue un accidente de tránsito lo que se llevó la vida de mi hijo. Fue una bebida energizante", dijo Sean Cripe.

Por: AFP