La Armada Argentina señaló hoy que se están analizando cuatro "contactos" registrados por sensores en el fondo del Atlántico para saber si es el submarino ARA San Juan, desaparecido hace 16 días con 44 tripulantes a bordo, al tiempo que ya se descartaron dos, que eran viejos buques hundidos. "En los últimos días, ya con prácticamente un 100 % de área explorada, hay diferentes contactos determinados. Cada buque (que participa en la búsqueda) tenía un área de patrulla y exploración para ir barriendo el suelo marino", explicó el portavoz de la Armada Enrique Balbi. El capitán de navío detalló que puede haber "un montón de contactos" en el mar, como rocas o nudos que generan "energía acústica y refleja una imagen" y explicó que en la búsqueda del ARA SAN Juan hubo seis, de los cuales dos ya están descartados -un buque chino hundido y otro pesquero- y cuatro están siendo analizados. Balbi explicó que en cada ocasión el primer contacto se registra con un sonar acústico que porta cada buque de exploración y que después otros equipos deben acercarse a la zona para comprobar de qué se trata cada señal. "Esto lleva tiempo", excusó el portavoz de la Armada, quien añadió que, entre los cinco buques que están explorando la zona, solamente cuentan con un sensor que detecte "anomalías magnéticas". Asimismo, informó que durante el fin de semana se sumarán dos naves más: el buque Atlantis, que se espera que pueda incorporarse al área de búsqueda este domingo con un robot que permite hasta 6.000 metros de operación, y el Aviso "Islas Malvinas", que llevará este sábado un "vehículo sumergible" ruso con capacidad de exploración de 1.000 metros. Este jueves el Ministerio de Defensa y la Armada comunicaron que finalizaba la fase de rescate en la zona y que la exploración se limitaría a la búsqueda del ARA San Juan. En función de "todo el tiempo transcurrido y las condiciones adversas y extremas uno infiere que es incompatible con la vida humana", insistió hoy Balbi, quien recordó que "se duplicó el tiempo internacionalmente homologado que corresponde a las posibilidades de vida". También hizo hincapié en que el trabajo de "búsqueda activa" lo están realizando con "todos los medios disponibles tanto nacionales como extranjeros" y que los primeros en saber las novedades son los familiares, con quienes se comunican al momento a través de la red social Whatsapp. El último paradero conocido de la nave, en cuya búsqueda han colaborado medios humanos y técnicos de 18 países fue, el día 15, a unos 432 kilómetros de la costa patagónica argentina, cuando estaba de camino desde la base naval austral de Ushuaia a Mar del Plata, en la provincia de Buenos Aires, adonde tendría que haber llegado hace más de 10 día.