Dos sacerdotes católicos y un oficial de la Policía fueron asesinados en las últimas horas en los estados de Veracruz y Guerrero en México, presuntamente por nacotraficantes. De acuerdo con la Fiscalía, un grupo armado ingresó a la Iglesia de Nuestra Señora de Fátima y privó de la libertad a los dos curas identificados como Alejo Nabor Jiménez Juárez y José Alfredo Juárez de la Cruz, al igual que al conductor de los religiosos. Por lo anterior, agentes de diversas corporaciones de seguridad emprendieron un importante operativo de búsqueda y a las pocas horas hallaron con vida al chofer, quien fue puesto a disposición de las autoridades para rendir declaración. "El fiscal investigador continúa con la integración de la carpeta de investigación y en próximas horas (el sospechoso) que fue retenido será entregado ante el juez de control", indicó la dependencia estatal. La Conferencia del Episcopado Mexicano emitió un comunicado en que expresa su "dolor e indignación ante la violencia ejercida" contra los sacerdotes asesinados, y exhorta a la autoridad a lograr el "esclarecimiento de los hechos y la aplicación de la justicia contra los responsables". De oro lado las autoridades informaron que el director de la Policía del estado de Guerrero fue asesinado en el turístico puerto de Acapulco y las autoridades encontraron su cadáver. "Tomás Hernández Martínez, director general y coordinador operativo de la Policía Estatal, fue encontrado sin vida en el interior de su domicilio" en la populosa colonia Progreso, informó la Secretaría de Seguridad Pública. El jefe policíaco fue degollado y tenía heridas causadas por cuchillo en el rostro y algunas partes del cuerpo, detalló el informe de los oficiales que hicieron el levantamiento. Por: AFP y EFE