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Foto AFP


Los venezolanos votan este domingo para elegir alcaldes en una jornada marcada por el escepticismo, que alerta un nuevo triunfo para el presidente Nicolás Maduro.


Sin participación de los principales partidos opositores, se trata de la última joranada electoral para el mandatario antes de las presidenciales de 2018, en las que planea optar a la reelección.


"Hoy todos tenemos el deber sagrado de expresarnos a través del voto", escribió Maduro en Twitter.


Con la crisis económica golpeando cada vez más fuerte, la afluencia de votantes ha sido baja en Caracas y ciudades como San Cristóbal en frontera con Colombia.


"Vamos bien en participación", aseguró Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación y jefe de campaña del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).


El ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, reportó por su parte "completa normalidad".


En la votación son escogidos 335 alcaldes para un período de cuatro años entre 1.568 candidatos.


El oficialismo gobierna actualmente 242 municipios y la oposición 76. Los demás son administrados por disidentes del gobierno o independientes.


Rostro del desánimo, Víctor Torres, conductor en la ciudad de Maracaibo, cree que votando no resuelve su mayor problema: la hiperinflación, con precios escalando 2.000% este año, según analistas.


"El otro día fui a comprar un plátano: en la mañana costaba 1.900 bolívares y en la tarde 3.000. Es imposible vivir así. Estoy decepcionado de los políticos", dijo Torres.


Tras un aumento de 30% hace un mes, el ingreso mínimo apenas alcanza para tres kilos de carne, en medio de una aguda escasez de alimentos, medicinas e insumos en el país con las mayores reservas petroleras.



Vía libre 


Maduro tiene el camino despejado luego de que los partidos de Henrique Capriles, Leopoldo López -en arresto domiciliario- y Henry Ramos Allup rechazaran participar en los comicios.


Esas agrupaciones, que dominan la coalición Mesa de la Unidad Democrática, se marginaron tras denunciar irregularidades en las elecciones del 15 de octubre, en las que el chavismo ganó 18 de 23 gobernaciones.


Pero otros opositores compiten por cuenta propia, agravando las fracturas en una oposición que en los pasados comicios movilizó a dos millones de personas menos que en 2015, cuando arrasó en los legislativos.


"Queremos defender nuestro municipio", comentó Carmen Simosa, detractora de Maduro que votó en el municipio caraqueño de Chacao, bastión opositor.


Pero las diferencias en la MUD parecen mermar la movilización de sus votantes.


"Si usted no vota debe saber que mañana su casa valdrá menos, que al frente le pueden poner una misión (programa social del gobierno)", advirtió la diputada opositora Delsa Solórzano, quien llamó a participar en otro municipio capitalino, Baruta.


Expertos electorales como Eugenio Martínez ven "inviable" que la oposición pueda mantener siquiera la mitad de sus alcaldías por las deserciones y la "presión de la maquinaria chavista".


"Será una victoria casi segura del gobierno, con alta abstención", señaló el politólogo Luis Salamanca.


Las municipales no suelen tener gran convocatoria. En 2013 hubo 42% de participación.


AFP